Extraña fatalidad
Los desafortunados muchachos iban en un ciclomotor y, tras rebasar un bus que se había detenido, el conductor perdió el dominio del birrodado y se dio contra el cordón de la vereda con el lamentable resultado, sin haber entrado en colisión con el ómnibus.
La desgracia sobrevino al promediar la mañana, cuando por la calle Carabelas circulaba el ómnibus de la empresa Coetc, matrícula 41.072, guiado por una mujer. Cuando llegó a la intersección con Erlinch, el colecivo frenó para darle paso a la moto 474.582, conducida por Alexis Cabrera Trías, de 16 años, quien llevaba como acompañante al también menor Richard Cordero, de 17 años.
Un joven que integra el grupo Tacurú y que estaba realizando tareas de limpieza en el barrio, declaró a la Policía que vio claramente que el bus no colisionó en ningún momento con el ciclomotor. También dijo que el motonetista perdió el dominio de la máquina y se fue contra el cordón. El impacto –agregó– trajo aparejado que ambos jóvenes salieran despedidos de la moto. El joven de Tacurú, junto a vecinos, prestaron inmediata ayuda a los damnificados y pidieron la presencia de ambulancias y policías. Los médicos que arribaron al lugar constataron que el joven Cordero había dejado de existir instantáneamente, en tanto que Cabrera recibió las primeras curaciones y luego fue trasladado a un centro asistencial, donde permanece internado con traumatismos severos.
Mientras tanto, el bus, que se había retirado del lugar, porque su conductora no se percató del accidente, fue localizado en la terminal de Avenida de las Instrucciones y Camino Pedro de Mendoza. La chofer manifestó no haber advertido el hecho. Las pericias las cumple personal de Policía Técnica, en tanto que el procedimiento correspondiente lo llevan a cabo funcionarios de la Seccional 12ª de la Dirección de Seguridad. El juez citó a testigos, a la conductora y al guarda a su despacho para la presente jornada.
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