Acusado por crimen del juguetero se cosió la boca y espera a la jueza
Un recluso que purga proceso en el Penal de Libertad por el crimen del dueño de una juguetería y que días atrás había iniciado una huelga de hambre, ayer se cosió la boca luego de entablar un segundo diálogo con LA REPUBLICA. Carlos Adrián Ramírez Reyes, alias «El Toto», reiteró, desde la celda 111, sector D, su inocencia por el crimen del juguetero, Juan Pablo Munells, asesinado a sangre fría en manos de dos delincuentes el pasado 12 de agosto, a metros de su negocio, ubicado en la calle Colonia. Como medida de protesta Ramírez Reyes inició una huelga de hambre el día 13. «No va a parar hasta que pueda hablar con Anabella Damasco, la jueza de la causa», dijo un familiar cercano del recluso a LA REPUBLICA en la entrevista anterior. Ayer, el recluso aseguró desde la cárcel, que tanto él como José Blanco, otro preso por la misma causa que también jura inocencia, fueron presionados, física y psicológicamente, por oficiales de la Dirección de Investigaciones para que confesaran el crimen. Además afirmó que «fue la presión mediática la que obligó a que La Policía y a la Justicia encontraran rápido a los asesinos sin importar demasiado si eran o no culpables. «El Toto», adelantó que después de hablar con LA REPUBLICA se cosería la boca con el fin de ser atendido por la magistrada del caso. «No voy a parar hasta que me reciba la jueza Damasco, porque soy inocente y no tengo nada que ver con este homicidio. Estas son mis últimas palabras», dijo. *
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