Círculo Policial pide baja inmediata del presidente del sindicato de Maldonado
Como se recordará el presidente del sindicado policial de Maldonado, agente Julio Pereira, fue denunciado penalmente por el comisario Acosta, por difamación e injurias, por sus expresiones (personales) a un medio de prensa nacional.
El Círculo dice que «llevado ante el juez, el agente Pereira, ante la posibilidad cierta de ser procesado por los delitos denunciados y ante la absoluta falta de pruebas sobre los hechos sobre los que injurió y difamó al Comisario, tuvo que retractarse ante el juez y el comisario y revocar sus dichos, haciéndolo en el mismo medio periodístico».
«Continuando con el relato de esta barbaridad institucional -agrega la directiva del Círculo- nos enteramos que como consecuencia de la retractación del agente Julio Pereira quedó evidenciado que el mismo había mentido y realizado una especie de conspiración contra el comisario Acosta con el fin de perjudicarlo profesional y personalmente, con absoluta conciencia y voluntad».
«Por ello el comisario Acosta presentó ante el Comando de la Jefatura fernandina una solicitud de convocatoria de un Tribunal de Honor que juzgara su propia conducta y otra solicitud para que se le instruyera un sumario administrativo al agente Pereira, ante la pasividad de las autoridades de tomar alguna actitud frente a tan flagrantes indisciplinas del agente Julio Pereira».
La Directiva del Círculo insiste «aquí debemos señalar que las autoridades policiales del departamento de Maldonado, como lo hemos venido denunciando permanentemente, no asumieron ninguna actitud al respecto, hasta que el comisario Acosta presentó una solicitud para que se hiciera algo, ya no sólo en respaldo del mismo, contra quien nadie ha podido probar ninguna irregularidad, sino en defensa de la Institución, su valores, su ética y la verticalidad del mando, a la sazón subvertido por el agente Pereira en representación del sindicato local.
«Finalmente -y volvemos a señalar a instancias del propio damnificado, comisario Acosta, y agregamos nuestra impresión a regañadientes-, se le instruyó un sumario al agente Pereira».
El Círculo señala que «hemos tenido conocimiento de algunas informaciones establecidas en el mismo, extremadamente interesantes, como que el señor sumariante prueba que: el agente Pereira ingresó hace 5 años a la Policía. Que tiene antecedentes con respecto a manifestaciones irregulares a la prensa, por lo que tiene en su haber una investigación administrativa por un hecho similar. Que el mismo se escuda en su carácter de presidente del sindicato policial, para decir cualquier cosa a la prensa, injuriar y difamar, pese a su condición de policía en actividad y por tanto tener expresamente prohibido realizar este tipo de manifestaciones. Que según expresiones del sumariante, el artículo 59, inciso 2º de la Constitución de la República, establece al Policía como un funcionario público calificado, se regirá por leyes orgánicas especiales, que otorgan especial relevancia sobre la función pública, la disciplina, el respeto y la subordinación de los policías a sus respectivos mandos. Que el sumariado expuso al denunciante mediante la prensa al menosprecio, al responsabilizarlo de un hecho que atañe su honor. Que las Ordenes de Servicio Nº 36/05 y Nº 9/06 regulan la forma en que el personal policial deberá proceder ante los diferentes medios de comunicación, fundado en la prohibiciones establecidas en el Art. 776 inc. 4 de la Constitución de la República, en cuanto la difusión pública de la denuncia formulada por el agente Pereira. Finalmente el sumariante concluye en que el agente Julio Pereira es responsable disciplinariamente por realizar declaraciones ante un medio de comunicación, emitiendo juicios fuera de lugar atribuyendo a un oficial jefe la realización de descuentos compulsivos (Art. 27 inc. 3 y 7, Art. 29 inc. E y Art. 30 inc. B Decreto 644 /71 y Resoluciones 36/05 y 9/006 del Ministerio del Interior».
La directiva del Círculo Policial dice no estar de acuerdo con la conclusión del sumariante al expresar que «el agente Pereira no solamente realizó declaraciones a la prensa denunciando supuestas conductas irregularidades de un superior, sin pruebas, transgrediendo normas que prohiben tal actitud. Sino que además, con total conciencia y voluntad, injurió, difamó y puso en duda el honor de un oficial de Policía, que además es superior suyo, sabiendo que no tenía ninguna prueba de ello, por tanto lo que dijo es mentira, y no es mentira solamente porque no lo pudiera probar, sino que es mentira porque se ha probado fehacientemente por parte del sumariante que nunca existió un descuento compulsivo. Que dichos descuentos contaban con la aprobación de todos los comandos, inclusive el actual. Que dichos descuentos no los comenzó el comisario Acosta, sino que ya habían sido establecidos por el comisario Néstor Muñiz, años atrás. Que se llevaba un control exhaustivo de esos dineros por parte de un sargento y no por el comisario Acosta y que precisamente esos fondos eran para pagar insumos como el gas que no lo provee la Jefatura. Entonces, el agente Pereira, que sabía que esa era la verdad, igualmente arguyó esta mentira con alguna intención espuria, como por ejemplo acosar a todos los oficiales de la Jefatura de Policía de Maldonado, tomando para amedrentar y dar ejemplo al comisario Acosta».
«Por ello insistimos, que esta situación es mucho más grave de como percibimos se va a terminar solucionando el tema. Vemos una intención de bajar la pelota al piso y solucionar el tema con una sanción de un par de días de arresto a rigor y que siga todo como está. Creemos que se debe tomar una medida ejemplarizante, igual de ejemplarizante que la medida que tomó el agente Pereira al pretender amedrentar a todos los oficiales de Policía de Maldonado al hacer sus temerarias declaraciones ante un medio de prensa masivo con llegada a todo el Uruguay. Igual de ejemplarizante que las amenazas que profirió en noviembre pasado, de realizar «piquetes» frente a la comisaría 10ª en plena temporada turística, si no sacaban al comisario Acosta. Si se hubieran tomado oportunamente las medidas necesarias, esta situación y las que sin dudas se van a seguir dando no hubieran sucedido, ni sucederían. La Comisión Directiva del Círculo Policial del Uruguay entiende que el agente Pereira debería ser dado de baja por falta gravísima contra la disciplina, sin ningún atenuante, ya que su accionar fue premeditado y sólo buscó producir el daño que sin dudas produjo». *
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