El verdadero asesino de Lenzi fue procesado ayer
Fue finalmente procesado ayer Pablo Daniel Silva Martínez, de 18 años, quien admitió ser el matador del repartidor de chacinados, Nelson Lenzi. La captura del homicida, concretada por personal de la Seccional 8ª que dirige el comisario Juan Carlos Pons, ya había sido adelantada por LA REPUBLICA en la edición de la víspera. Sin embargo se desconocían los detalles que permitieron cerrar un caso sangriento ocurrido el martes 12 de setiembre frente a un almacén de Teodoro Alvarez y Florentino Castellano.
En ese lugar dos delincuentes (no se confirmó la existencia de un «campana») asaltaron a Lenzi que al ver que se resistía, le efectuaron tres disparos de calibre 38. Uno de ellos lo hirió en la cabeza y dos en las piernas. El trabajador falleció varios días después. Su hijo de 17 años era el único testigo.
Mientras los funcionarios de la Seccional 12ª detenían a uno de los delincuentes, el que fue procesado por «homicidio muy especialmente agravado en grado de tentativa», personal de la 8ª continuó trabajando en el caso, ya que tenían datos de que un individuo fugado del Iname sería uno de los autores.
El jueves, una patrulla avistó al sospechoso en José Batlle y Ordóñez y Gambeta y lo detuvo. Tras ser indagado incurrió en contradicciones, lo que permitió que el juez Charles (Penal 13º) otorgara una orden de allanamiento para entrar en su casa. Allí se encontró un revólver Rossi de calibre 38, el cual, una vez llevado a Policía Técnica y efectuada la pericia balística, se constató que se trataba del arma utilizada para asesinar a Lenzi.
Ante estas evidencias, el juez dispuso que se citara nuevamente al hijo del repartidor asesinado, pero el joven de 17 años ya había viajado a Paysandú, donde está radicada su madre y sus hermanos. El había viajado a Montevideo para trabajar con su padre, quien se había vuelto a casar. Pero al fallecer éste el muchacho tuvo que regresar a Paysandú.
El comisario Pons, personalmente, hizo gestiones ante la Jefatura de Policía sanducera para localizar al hijo de la víctima, y fue el comisario Elbio Aguado, de Paysandú, quien encontró al testigo y se encargó de ponerlo en el ómnibus pagando el pasaje con dinero de la Jefatura.
El joven fue esperado a su arribo por el comisario Pons de la Seccional 8ª y tras la instancia judicial regresó a Paysandú. Para ello, la Comisión de Colaboración de la Comisaría 8ª abonó el pasaje, no sólo para el joven testigo, sino para un cuñado mayor de edad que lo había acompañado. Y se hizo justicia.
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