Confiscan en Brasil agrotóxicos que habían sido comprados en Uruguay
En reiteradas oportunidades LA REPUBLICA ha informado que los agrotóxicos uruguayos son la tentación de los contrabandistas brasileños que ven en el producto la posibilidad de concretar negocios muy redituables, ya que en Brasil están totalmente prohibidos.
Tanto en Rivera como en Artigas, Rocha o Cerro Largo, los contrabandistas cruzan la frontera en camionetas pick up y se dirigen a cualquier veterinaria que ofrezca herbicidas tipo Herbex, Sulfuron, Bypex o Exocet 25 que tienen componentes activos que matan las hierbas que nacen en cultivos de arroz, soja o maíz, principalmente a las malezas de hojas anchas que son las más difíciles de aniquilar.
Los agrotóxicos son luego mezclados con agua y vendidos a los productores de Río Grande do Sul y Santa Catarina que no dudan en pagar precios muy altos por una solución infalible al control de las plagas, sin importarles que, según las normativas brasileñas, estén atentando contra la vida humana.
En la tarde de ayer, la Policía volvió a detener uno de estos cargamentos. Esta vez ocurrió en el municipio de Morro Grande, en el estado de Santa Catarina. Eloir Perdoná, un brasileño dueño de una agroveterinaria, se encontraba descargando de su camioneta once tanques cargados con herbicidas que había adquirido en Rivera. Si bien en una primera instancia el hombre intentó engañar a los policías haciéndoles creer que se trataba de combustible, las etiquetas en español daban cuenta de que se trataba de agrotóxicos prontos para su comercialización.
Cuando los efectivos ingresaron al local, se dieron cuenta de que los estantes estaban repletos de productos considerados tóxicos por el Ministerio de Salud brasileño. En su mayoría eran frascos etiquetados en Uruguay, aunque había algunos que presentaban como origen a la República Argentina.
Los tóxicos fueron valuados en algo más de 12 mil dólares y el dueño del establecimiento fue detenido y luego procesado.
Las autoridades policiales del vecino país están sumamente preocupadas por la situación, ya que el flujo de agrotóxicos desde Uruguay se está haciendo casi incontrolable. Los bajos precios ofrecidos en el mercado, sumado a que la mayoría de los herbicidas prohibidos en Brasil son vendidos libremente en nuestro país, hace que cada vez sean más los vecinos del norte que se animan a cruzar la frontera y llevarse unos cuantos toneles de agrotóxicos con la intención de venderlos o directamente regarlos sobre los plantíos del sur del Brasil. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad