Escrito por: GUZMAN LAGUARDA

“Nuestro instituto fue inaugurado en 1986 gracias a un grupo de mujeres de Suecia, que nos ayudaron económicamente a crear el instituto de violencia doméstica contra la mujer. Yo soy la fundadora y la actual directora del Instituto Mujer y Sociedad. En 1990, cuando Tabaré Vázquez fue elegido como intendente de Montevideo, por primera vez se creó la Comisión de la Mujer integrada por diferentes organizaciones (Plemu, Cotidiano Mujer, Casa de la Mujer de la Unión, entre otras), incluida la nuestra. La Comisión tenÃa como objetivo realizar un plan de trabajo contra la violencia doméstica, y la prioridad fue instalar una lÃnea telefónica gratuita (0800 4141), que abarcara todo el territorio nacional para que las vÃctimas de violencia pudieran efectuar sus denuncias.
Luego, en la administración de Mariano Arana, se le dio otro tipo de organización a la Comisión, incluso pasó a integrar el cronograma de la Intendencia, pasó a tener funcionarios de la propia Intendencia y dejó de ser honoraria. Yo siempre querÃa llevar nuestro trabajo a los centros comunales, y la Intendencia de Montevideo en 1996 consideró que era importante formar, dentro de los propios centros comunales, un espacio para que la mujer fuese escuchada, y fue asà que se crearon mediante un convenio entre la Intendencia y nuestro instituto, comisiones para atender los casos de violencia contra la mujer, llamadas Comunamujer de Montevideo”, señaló Gloria D’Alesandro a LA REPUBLICA.
“Empezamos con tres consultorios jurÃdicos: en el Comunal 8 de Portones, Comunal 12 de Colón, y en el Comunal 17 del Cerro. Hoy en dÃa existen seis Comunamujer, además de los nombrados. Estamos en el Comunal 10, de Piedras Blancas, en el Comunal 11, de Las Acacias, y en el Comunal 18 de Paso de la Arena. Recibimos solamente a mujeres que son vÃctima de cualquier tipo de violencia, denuncian el hecho y nuestro equipo de profesionales le facilitan todos los trámites. Es bueno aclarar que nosotros nada tenemos que ver con el funcionamiento de los centros comunales, el convenio nuestro es con la Intendencia, y solamente utilizamos el predio de los comunales. Cada Comunamujer está integrado por un abogado, un procurador, y psicólogos y psiquiatras. Pero hoy, además de la asistencia jurÃdica, atendemos asuntos de derecho de familia, como puede ser divorcios, tenencias, legitimación adoptiva, paternidad, entre otros, y también asesoramos en temas de arrendamiento, como puede ser cuando reciben una orden de desalojo, asesoramos a las mujeres haciéndoles valer sus derechos. Este asesoramiento se hace al mismo nivel de cualquier estudio jurÃdico y es gratuito, abonando solamente los timbres. Incluso presentamos un proyecto de ley para que se exonere el pago de los timbres, ya que algunas mujeres no tiene ni para pagar un boleto. Además presentamos un proyecto de ley a la diputada Daisy Tourné, para otorgar una pensión a los niños que quedaron huérfanos a raÃz de la violencia doméstica, en casos en que el marido mató a su esposa y luego se autoeliminó. También atendemos en nuestra sede, de la calle Juan Manuel Blanes 1231 entre Guaná y Chaná, donde realizamos el mismo trabajo, pero allà se cobra un tique simbólico a la mujeres que puedan pagarlo”, dijo la entrevistada.
Agregó que “nuestro instituto realiza desde 1992 cursos en todo el paÃs para promover los derechos de la mujer, primero auxilios para las vÃctimas, qué hacer, a dónde recurrir. Llevamos realizados 58 cursos, y es un curso completo donde se hace entrega de diplomas y donde también pueden concurrir hombres. La creación de los consultorios jurÃdicos sirvió para descentralizar nuestra asistencia jurÃdica hacia los barrios más carenciados de Montevideo. Tenemos un promedio de 100 juicios entrantes en cada uno de los seis consultorios de las comunas, y por dÃa unas 20 consultas personales en cada comunal, y algunas otras consultas vÃa telefónica. La edad promedio de las denunciantes ronda entre los 25 a 50 años. Nuestro personal esta integrado por 14 abogadas y abogados, más mujeres que hombres, 4 procuradoras y 1 procurador, 3 psicólogas de niños, y 3 psicólogas de adultos, 1 psiquiatra, 1 secretaria, y yo que soy la coordinadora de todos los consultorios, dando una mano a los profesionales y escuchando a corazón abierto a las mujeres. Somos más mujeres porque es un Instituto pensado para la mujer, pero aceptamos a los hombres, aunque somos feministas a muerte”.
“En primer lugar, quiero afirmar que la violencia contra la mujer es una violencia contra los derechos humanos.
Existen la violencia fÃsica, que se da cuando hay daño fÃsico, está la violencia psicológica, que es la violencia oral, es decir la violencia que reciben las mujeres en el trato cotidiano con su pareja: “Estás gorda, no servÃs para nada”. Ese tipo de violencia es soportado por mujeres y hace mucho daño. Me acuerdo que una mujer me dijo que preferÃa recibir una trompada antes de tener que bancarse el agravio de su marido todo los dÃas. Luego está la violencia patrimonial, que tiene varias facetas, y es cuando el hombre administra el dinero de la mujer, incluso mujeres profesionales sufren este tipo de violencia, es una violencia terrible que muchas mujeres no saben que la padecen hasta que vienen y consultan con nosotros. Hay mujeres que dicen “mi marido nunca me levantó la mano”, pero no las dejan tocar ni un peso. Y también existe la violencia sexual, que se da en casos de mujeres que son violadas por su propio marido.
A la hora de hacer un ranking, la violencia fÃsica y psicológica son las más comunes. Pero cuando es fÃsica también es psicológica, porque un hombre que le pega a su mujer, también la agrede de palabra. Después viene la violencia sexual, que tiene violencia fÃsica también, y por último la patrimonial, que es la que menos se ve pero le hace mucho daño a la mujer”, enfatizó D’Alesandro.
La directora del Instituto Mujer y Sociedad explicó que “es bueno dejar en claro que la violencia doméstica no la padecen solamente las mujeres de bajos recursos, mujeres de buen pasar económico que viven en los barrios más lujosos de Montevideo, son tan también vÃctimas de violencia doméstica.
Hay mujeres que se acercan a nuestros consultorios, y que viven lejos de los mismos, pero se arriman porque ya no saben qué hacer ni a quién recurrir. Me acuerdo de un caso de una mujer que vino en auto lujoso, descendió del mismo y tenÃa toda la ropa rasgada y sufrÃa de violencia fÃsica y psicológica desde hace años, y este ejemplo grafica que la violencia doméstica se da en todas las clases y estratos sociales. Es bueno aclarar que nosotros aceptamos cuando vienen las mujeres a retirar las denuncias, se da en casos en que solucionaron el tema con sus parejas”.
“Yo creo que siempre existió la violencia contra la mujer, el tema es que antes no se denunciaba. Con la creación de la lÃnea telefónica en 1992 (0800 4141), las mujeres se empezaron a animar de a poco a denunciar por lo que pasaban. Se creó La República de las Mujeres, que también ayudó a promover y a destapar las realidades que sufrÃan las mujeres. Aparte, venimos de generaciones donde las mujeres aguantaban y no denunciaban. Tenemos casos de mujeres que sus madres les dicen “aguantate como yo me aguanté con tu padre”. La mujer, antes de 1946, cuando se crearon los derechos civiles de la mujer, no tenÃa derecho a nada. Hoy en dÃa la situación cambió, pero no estamos en equidad total con el hombre, para eso vamos a tener que recorrer un largo camino. Sigue existiendo el machismo y la violencia doméstica, porque es una cuestiÃ
³n de poder, de sentirse dueño de la mujer. Esto viene de varias generaciones atrás. Se mejora la situación habiendo más divulgación de las organizaciones existentes, en eso son fundamentales los medios. Pero hoy en dÃa existen publicidades que agravian a la mujer. Por ejemplo, existe una publicidad de una conocida automotora que presenta a la mujer como un objeto, como un pedazo de carne para el hombre. Hay publicidades que estereotipan a la figura de la mujer, presentándola en la cocina lavando los platos, y al hombre sentado en la mesa esperando la comida.
Estamos en el 2006, y sigue pasando. Hay casos de mujeres que terminan siendo drogadictas por la violencia que recibieron durante años. Hay casos de suicidios encubiertos, pero se dan a raÃz de la violencia doméstica. Muchas mujeres sufren derrames cerebrales. Incluso nosotros atendimos muchos casos de mujeres que terminan asesinando a sus esposos porque luego de aguantar maltratos durante años, un dÃa revientan y cometen estas locuras”, dijo la defensora de las mujeres.
Para finalizar la entrevistada hizo un pedido a todas las vÃctimas que sufren violencia doméstica: “Lo que quiero decirle a las mujeres es que se animen y se acerquen a denunciar lo que les pasa, nosotros estamos para ayudarlas.
Se los pido de rodillas, yo tengo 72 años estuve casada y sufrà violencia psicológica, por eso muchas mujeres me dicen “usted sà que me entiende”, y claro que es asÃ, soy mujer y pasé por la misma situación que ellas”, concluyó diciendo Gloria D’Alesandro. *
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