Quemaron 600 kilos de drogas haciéndole perder al narcotráfico 30 millones de euros
Desde ayer no queda ni un solo gramo de droga guardada en los depósitos. Toda la droga, inclusive los 350 kilos incautados en el mes de setiembre, se quemaron en los hornos del Cementerio del Norte. El dispositivo de seguridad estuvo comandado por el subjefe de la Guardia Metropolitana y contó con la presencia de agentes de narcóticos y de Inteligencia. El cargamento principal estaba en los depósitos de la Metropolitana desde el 5 de setiembre pasado cuando la operación «Campanita» permitió la incautación de 350 kilos de cocaína que estaban prontos para ser comercializados en Europa por un valor que superaba los 10 millones de dólares. Cuatro motos delante y cuatro motos detrás custodiaron la larga caravana que culminó en los hornos crematorios del Cementerio del Norte ante la atenta y sorprendida mirada de las personas que estaban visitando a sus seres queridos.
Policías uniformados y de particular rodearon el lugar mientras los efectivos de la Metropolitana bajaban las cajas cargadas de cocaína y marihuana. Al llegar a la sala de espera de los hornos crematorios, varios de los agentes se quedaron afuera custodiando la entrada, mientras que otros cinco, entre ellos el subjefe de la Metropolitana ingresaron al recinto donde los encargados del horno procedieron a la cremación. Durante los 10 minutos que duró el evento, los efectivos no se movieron de sus puestos protegiendo el cargamento que fue valorado en 30 millones de euros. «En nuestro mercado es mucho menos el valor, pero en Europa esto vale millones», dijo uno de los oficiales consultados. La quema de droga es un acto que se hace anualmente, pero debido a la importancia de la cocaína incautada en setiembre, que pertenecía a peligrosos carteles colombianos, se decidió apurar los trámites y deshacerse de ella lo antes posible. *
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