Megafraude en Rivera: investigan si hubo complicidad en oficina de la DGI
Como ya lo había adelantado oportunamente LA REPUBLICA, la maniobra gestada en Rosario, Colonia, por uno de los procesados parece tener alcance nacional. El juez en lo penal de 1er. Turno, Alvarez Petraglia, habría solicitado colaboración a la Policía de varios departamentos para investigar sobre bases ciertas. Los datos aportados por quien en una computadora se encargaba de preparar las facturas habrían permitido conocer nombres de empresas que habrían participado de la maniobra. Pero lo cierto es que no alcanzaba con comprar facturas «truchas», sino que además se necesitaban contactos en estudios contables y a través de ellos llegar a funcionarios de la DGI. La mayoría de los empresarios involucrados pertenecen a empresas de servicios forestales, quienes por el momento están «bajo la lupa». Los pequeños márgenes con los que operan y visto el crecimiento desmedido de alguna empresa, con sus principales en lujosas camionetas 4 x 4, permiten suponer que «algo hay», comentó un jerarca policial a LA REPUBLICA.
La vuelta de Miguel, luego de 5 años
Alberto Miguel Basil en su pasaje como juez en lo penal en Rivera investigó casos realmente impactantes como, por ejemplo, la estafa de la Zona Franca, por el que fueron procesados varios policías. La llegada del hoy auditor interno de la DGI a Rivera ha encendido una luz de alarma en varias personas que fueron indagadas por el fraude de facturas. Se han podido constatar largas jornadas de trabajo en oficinas de la DGI de Rivera, donde se ha tratado de investigar el grado de implicancia de alguno de los funcionarios de Impositiva. De acuerdo a la información extraoficial a la que accedió LA REPUBLICA se realizaron allanamientos en el domicilio del funcionario denunciante y en el estudio contable que dirige su esposa. Hasta el momento son 22 las personas alojadas en la cárcel departamental. Por ahora permanecen varios ciudadanos en condición de prófugos y por el hecho de que ya están en Brasil no es descabellado pensar en que no se van a presentar. De todas formas, en las últimas horas se produjo un hecho que alcanza ribetes insólitos y está vinculado al procesamiento de un ciudadano brasileño de iniciales VOF, de 47 años. El individuo, que vive en Santana do Livramento y está mencionado en el profuso expediente, fue citado para que se presentara en el Juzgado de 1er. Turno. El hombre, que se dedicaba a la venta de maquinaria para la forestación procedente de Brasil y al que se le exigía facturar, decidió «comprar» las facturas de una empresa y en base a ellas comenzó a hacer funcionar el negocio. El abogado que lo representó manifestó que su defendido, aduciendo una ignorancia poco creíble, le habría pagado a la persona que le facilitó las facturas el IVA resultante de la facturación. Esta historia no convenció al juez que lo terminó procesando con prisión por un delito continuado de falsificación o alteración de certificado en calidad de coautor y un delito de contrabando. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad