Cargamentos de cigarrillos de contrabando partían del puerto de Montevideo a Europa
El impresionante operativo que se desarrolló en 11 estados del país continente con el objetivo de desarticular el contrabando de cigarrillos se cobró la incautación de miles de cartones, armas de grueso calibre, un millón de dólares en efectivo, y 25 lujosos automóviles, entre ellos un Ferrari valorado en 200 mil euros, propiedad de uno de los «capos» de la organización que movía millones de dólares por mes.
La Policía brasileña destacó particularmente el operativo realizado en la ciudad de Campo Grande (capital de Mato Grosso), donde además de dinero y cigarrillos también se incautaron varios kilos de diamantes, rubíes y esmeraldas. El jefe de la organización fue identificado como Hyran Georges Delgado Garcete, que tiene un patrimonio valuado en 100 millones de dólares. Las otras 97 personas detenidas son cabecillas, testaferros y profesionales, entre ellos abogados, escribanos, contadores, policías y miembros del gobierno que pertenecían a las distintas células que operaban en el resto de Brasil.
Los agentes encargados del caso continúan con las investigaciones que puede alcanzar nuestro país, ya que, según dijeron, desde el puerto de Montevideo salían cargamentos de cigarrillos hacia España, Portugal e Italia.
El capo máximo, Hyran Delgado, operaba desde la frontera con Paraguay en Mato Grosso del Sur y tenía bajo su mando las fábricas clandestinas de Mundo Novo, Ponta Porá y Uruguayana.
En el sur de Brasil, el grupo contaba con el apoyo de funcionarios de Aduana que se encargaban de etiquetar los cigarrillos fabricados en Paraguay como brasileños para luego exportarlos a otros continentes desde Uruguay. Muchos de los cigarros nunca llegaban a la frontera y eran repartidos en distintos puntos del país vecino sin pagar impuestos, ya que estaban dentro del supuesto marco de «exportación».
La organización comercializaba cigarros producidos por la empresa Sudamax, y por la tabacalera Sudan, del Paraguay. Los jefes mantenían contacto frecuente con los accionistas de ambas fábricas, ligadas a Holding United Manda Inc., con sede en Los Angeles, Estados Unidos y controladas por dos empresarios chinos.
En Uruguay todavía no se han registrado detenciones e Interpol asegura que hasta el momento no hubo contactos de sus pares brasileños y desconocen los pormenores del caso. «Seguramente se comunicarán con nosotros. Hasta ahora no lo hicieron», dijo a LA REPUBLICA la fuente consultada.
Según los brasileños, muchos cargamentos de cigarrillos salían del puerto de Montevideo en contenedores rumbo a Europa e incluso sospechan de fabricaciones clandestinas que se llevarían a cabo dentro de las propias plantas industriales legalmente constituidas. *
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