Estaba a punto de pasar a Chile con cinco kilos de droga, carga que tenía como destino Montevideo

Quedó al descubierto la ruta de la cocaína con la detención de un uruguayo en Perú

Alfredo Cejas Hifrán salió de nuestro país rumbo a Perú hace algo más de una semana. El largo viaje no logró agotarlo ya que el compatriota fue parando en diferentes pueblos a descansar y reponerse de las decenas de horas que debía hacer diariamente sobre los ómnibus que lo llevaban lentamente hacia Lima, la capital de Perú.

Cuando arribó a la terminal limeña, se encaminó a un hotel céntrico donde de antemano tenía reservada una habitación. El primer día se dedicó a leer y a comunicarse por teléfono con las personas que debían entregarle la mercadería. Según la Policía local, el uruguayo realizó varias llamadas antes de que la pareja proveedora del cargamento llegara al hotel a «cerrar el negocio». Los visitantes le dejaron los cinco kilos y medio de la droga sobre la cama, tomaron el dinero y se fueron tan rápido como llegaron.

El traficante preparó su ropa, solicitó un taxi y se marchó rumbo a la terminal. El ómnibus de la empresa Ormeño que abordó tenía como destino la trasandina ciudad de Arica, ubicada a unos 2.000 kilómetros de Santiago, sobre la frontera que separa a Perú de Chile.

 

Esos perros molestos

Con la valiosa maleta en la mano, Cejas caminó rumbo a un puesto de venta de pasajes y pidió un boleto hacia Buenos Aires. El encargado de la boletería le explicó que antes de abordar debía hacer sellar sus documentos de ingreso al país en el puesto de aduanas, ubicado a la entrada de la terminal. Algo inquieto, el uruguayo caminó hacia los agentes aduaneros y les pidió «celeridad» ya que faltaban pocos minutos para que su coche saliera rumbo a Argentina.

Mientras el agente le firmaba los papeles, un perro adiestrado se acercó a la maleta y comenzó a ladrar. El traficante se rió de manera poco convincente y agarrando la valija caminó hacia la salida. Los agentes le dieron la voz de alto y llevándolo a una habitación de interrogatorios le pidieron que abriera la maleta. El uruguayo se negó rotundamente a hacerlo pero los aduaneros se pusieron firmes en su postura. Cuando por fin revisaron la maleta encontraron en un doble fondo 21 paquetes de nailon que guardaban la costosa droga.

El uruguayo fue detenido y conducido a la sede judicial donde contó una versión muy distinta a la que relataron los investigadores.

Según su testimonio, cuando estaba en el hotel de Lima solicitó la presencia de una prostituta llamada Jacqueline, quien posteriormente llegó a su habitación en compañía de un ciudadano peruano. Sólo por buenos, los peruanos le regalaron una maleta de grandes dimensiones para que guardara la cantidad de ropa y objetos que habían adquirido en su visita al país incaico. Siempre según el compatriota, la maleta debía ser entregada en Buenos Aires a unos amigos de la pareja quienes luego la enviarían nuevamente a la capital peruana.

En los próximos días el uruguayo será conducido ante el juez de turno quien recibió de parte del fiscal un pedido de procesamiento por tráfico de estupefacientes. Mientras espera el fallo, que se calcula demorará algo más de 100 días, el traficante permanecerá en el complejo penitenciario de máxima seguridad conocido con el nombre de «Acha».

La detención de Cejas Hifrán abrió paso a una investigación de la Policía peruana que ya pidió apoyo a las distintas oficinas de Interpol en Chile, Argentina y Uruguay para tratar de establecer fehacientemente si el camino recorrido por el uruguayo es una ruta habitual para el tráfico de drogas, o por el contrario se trata de un «ensayo» para encontrar otros caminos alternativos para los traficantes. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje