Aduanas trabó la repatriación de niño muerto en Argentina porque "puede tener algo infeccioso"
Uno de sus hijos, de tan sólo 14 años, falleció súbitamente en el balneario argentino de Villa Gesell, pero por una razón o por la otra, su cuerpo no ha retornado al populoso barrio Estación de la ciudad de Pan de Azúcar de donde es nativo, para ser despedido por sus amigos, para que la familia cumpla con el duelo, para ser dignamente sepultado.
La historia no aparenta ser tan compleja, más allá que se trate de la muerte de un niño en territorio extranjero.
Anthony Gastón Leites Gil (14), viajó el pasado 29 de mayo acompañado por un tío a la ciudad balnearia de Villa Gessel, donde pasaría unos cuantos meses en la casa de su otro tío Esteban, hermano de Haydee.
Esteban había estado de visita en Pan de Azúcar en el mes de abril y quiso convencer a su hermana Haydee de viajar con él para Argentina, donde las cosas parece están un poco mejor que acá; pero solo consiguió convencerla de que algún día dejara ir a Anthony Gastón quien estaba cursando primer año en la Escuela Técnica de Pan de Azúcar, pero además, se destacaba en el fútbol infantil por su grandes condiciones naturales. Haydee hizo todos los trámites para que el chico pudiera viajar legalmente a la casa de su tío en Villa Gesell, y hacia allí marchó con toda la documentación «en regla» para permanecer en Argentina por un tiempo máximo de un año. Esteban «pensaba ponerlo en algún cuadro, porque el jugó toda la vida al fútbol, era lo único que le gustaba, y la televisión». Haydee confirmó que Anthony Gastón ya estaba practicando en un club (no precisó cual) junto a un primo, los días martes y jueves, y que también concurría por la noche a un gimnasio privado.
Todo comenzó el 22 de agosto
El martes 22 de agosto durante una práctica «se pegó en la pierna, en la nalga cuando se cayó. Al otro día le dijo a mi hermano que le dolía la pierna por lo que lo llevó al médico. Le sacaron una placa y como salió mal le volvieron a sacar otra y la placa no dio nada; eso fue el miércoles (23 de agosto). El jueves lo volvieron a llevar porque seguía con el dolor, y el viernes a las dos y pico de la tarde mi hermano lo volvió a llevar porque seguía con ese dolor en la pierna. Y le dieron un inyectable para los dolores musculares, eso fue a las dos de la tarde y a las cinco de la tarde falleció», narró con la voz quebrada la madre del chico.
Haydee asegura que su hijo nunca padeció ningún tipo de enfermedad, que era totalmente sano y que incluso nunca había tenido ningún quebranto de salud desde que a fines de mayo viajó a Villa Gesell; salvo ese golpe en el fútbol que nunca su tío pensó terminara de esa manera. La mujer sin embargo, no sabe la gravedad del golpe que sufrió y ni siquiera la medicación que le proporcionaron en la clínica donde fue asistido, tema que recién ahora podrá averiguar una abogada que contrató la familia.
«Mi hermano apronta el mate y sale para afuera y como sonó el teléfono entró mi cuñada y él estaba caído al lado del sillón, él se iba a sentar a mirar televisión. Y mi cuñada le dijo a mi hermano, ven, creo que el inyectable le dio sueño… no se dieron cuenta que ya había fallecido. Mi hermano lo subió a la camioneta con mi sobrino y lo llevó al hospital, pero ya…», y se rompió en llanto.
El cuerpo no puede salir
El cadáver de Anthony Gastón Leites permanece en una morgue de Villa Gesell, a la espera de ser repatriado para lo que incluso amigos, vecinos y dirigentes del club Victoria de fútbol infantil, organizaron el pasado 3 de setiembre un beneficio para recaudar fondos por los costos que implica el traslado, algo superior a los $ 30.000.
El cuerpo no puede salir «hasta que el médico forense no firme», explicó la desesperada madre. LA REPUBLICA pudo saber que en realidad el cuerpo está judicialmente liberado y que es la Aduana uruguaya la que exige ciertos documentos que ratifiquen que el cuerpo no es portador de «nada infeccioso». La demora estaría radicanda en ese solo aspecto. La embajada uruguaya en Buenos Aires está en conocimiento del tema y brindará su apoyo cuando se decida el traslado del cuerpo.
La empresa fúnebre Michia de Argentina, que será la encargada de enviar el cuerpo a Uruguay, aseguró a una empresa con filial en Pan de Azúcar, que está a la espera de que la Justicia autorice retirar el cuerpo, y que el retraso radica en que aún no se conocen los resultados de otros peritajes y análisis realizados a las vísceras de Anthony Gastón, ya que surgió la sospecha de que en realidad falleció a raíz de un virus eventualmente contagioso.
«El nunca tuvo nada, jamás en la vida tuvo nada», insistió Haydee quien cuenta con información muy fragmentaria sobre lo ocurrido y lo que está pasando en estos momentos. Esteban Gil y su esposa fueron investigados por la Policía argentina, al igual que los restantes deportistas que compartían con el chico el partido de fútbol la tarde del 22 de agosto cuando recibió el golpe, y hasta los responsables del gimnasio al que concurría. Según información recabada la víspera, fue la Aduana uruguaya la que requirió nuevos certificados al médico forense actuante, en los que confirme que el chico no dejó de existir por un virus contagioso, y que el cuerpo no es portador de nada peligroso al cruzar la frontera. El resto de los trámites están cumplidos y la Justicia argentina ya habría liberado el cuerpo, aunque llama la atención que aún no se sepa exactamente de que murió el chico, y cual fue la medicación que le aplicaron vía intramuscular tres horas antes de dejar de existir el 25 de agosto.
Para la madre de Anthony Gastón Leites, hay dos prioridades: primero recuperar su cuerpo y luego saber que fue realmente lo que le provocó la muerte. «No conozco a nadie, no se, que me ayuden a traerlo porque no puedo mas», dijo finalmente la desesperada mujer. *
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