
Casi 30 horas después de permanecer bajo 10 toneladas de escombros, hierros y mamposterÃas de las tres plantas del edificio que se desplomó en la tarde del jueves, eran muy pocas las esperanzas de encontrar al obrero vivo.
Luego de un segundo peritaje, técnicos de la Intendencia de Montevideo confirmaron que el accidente de la calle Juncal habrÃa sido provocado por el sobrepeso de una grúa que estaba colocada en el techo de la construcción.
Dirigentes y obreros del Sunca, que pararon sus actividades desde las nueve de la mañana hasta la una de la tarde de ayer, acudieron a la zona de desastre y reiteraron que se trataba de un “asesinato”, ya que la obra no contaba con las medidas de seguridad mÃnimas.
En tanto, el juez Daniel Tapié solicitó pericias para determinar las causas del siniestro, y en las próximas horas comenzará a citar a todas las partes para determinar si hubo responsabilidades penales. Asimismo, bajo apercibimiento del Ministerio de Trabajo, ayer debieron concurrir los responsables de la obra.
El derrumbe que conmovió a la Ciudad Vieja se produjo sobre las 14.30 del jueves, cuando más de 40 operarios trabajaban en este reciclaje del ex Hotel Juncal, ubicado en Juncal y Rincón. Escenas de hondo dramatismo se vivieron cuando los obreros que pudieron escapar volvieron a entrar a las ruinas para sacar a cuatro compañeros que resultaron heridos y que debieron ser trasladados a centros asistenciales, aunque ninguno corre riesgo de vida.
La tensión fue creciendo cuando se supo que dos obreros habÃan quedado atrapados debajo de toneladas de escombros, incluso sus compañeros quisieron entrar a sacarlos pero fue impedido por la PolicÃa y los bomberos que tuvieron que acordonar la zona en prevención de más desplomes de estructuras añejas. Los bomberos debieron realizar una tarea de “limpieza” muy cuidadosa para iniciar la tarea de rescate, para lo cual hasta un perro del plantel resultó ineficaz, ya que “marcó territorio” y se alejó.
Minutos después de la medianoche de ayer se ubicó el cuerpo sin vida de uno de ellos, José Carrasco, que tenÃa 30 años.
Los bomberos debieron usar una retroescavadora de pequeñas dimensiones para ir sacando con sumo cuidado los escombros, al tiempo que con sierras cortaban las gruesas maderas. Al filo del mediodÃa familiares de Quiyaborda interpelaron al oficial Jorge Roquetta de Bomberos, por la “lentitud” de los trabajos de búsqueda del cuerpo de su ser querido que finalmente fue encontrado algunos minutos después de las 16.00 horas.
La información brindada por los bomberos confirmó la muerte del obrero por “aplastamiento”, ya que sobre su cuerpo se encontraban varios kilos de piedras y azulejos, además de dos vigas metálicas que cayeron desde el tercer piso.
Por otro lado, un jerarca de la Intendencia calificó de “brillante” la labor desplegada por los bomberos, en medio de un escenario donde en cualquier momento podrÃa colapsar otra estructura.
Desde la comuna surgió la convicción de que se debÃa derrumbar la media manzana para evitar que nuevos proyectos provoquen males mayores.
En los próximos dÃas, cuando todos los escombros sean retirados, máquinas pesadas de la Intendencia trabajarán en la demolición total del edificio que “representa un riesgo para todos los habitantes y transeúntes que circulen por la zona”. *
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