Abusaba de su hija de 11 años que sufría de severos problemas mentales y físicos

La curiosidad de una vecina que vive en la zona del Cementerio del Norte permitió descubrir la atrocidad cometida por un hombre que abusaba de su hija, la cual sufre problemas mentales y físicos.

La señora escuchaba ruidos extraños del otro lado del muro, por lo que decidió subirse a una banqueta y observar de qué se trataba. El estupor y la bronca fue tal, que no dudó un segundo en gritarle al individuo que detuviera su obsceno acto y que dejara en paz a la niña de 11 años que no podía ni siquiera llorar.

El hombre le rogó a la mujer que no dijera nada de lo que había visto, pero la señora se encaminó a la seccional y radicó la correspondiente denuncia. Los efectivos policiales se hicieron presentes en la finca del inescrupuloso sujeto, ubicada en el cruce de Horacio García Lago y José Martirene y procedieron a detenerlo.

El propio sujeto, quien también presentaba algunos problemas mentales, aunque de mucho menor entidad que los de su hija, aceptó haber abusado en reiteradas oportunidades de la niña, por lo que fue derivado al juez de 19º Turno. Una vez finalizada la audiencia, el hombre de 41 años fue internado en el Vilardebó como autor inimputable de un delito de atentado violento al pudor. *

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