La Policía capturó a dos mujeres y una menor que se dedicaban a asaltar liceales en la costa
Las denuncias se fueron acumulando en las seccionales policiales con jurisdicción en la costa de Montevideo.
El trío de féminas rondaba los centros de enseñanza y perseguía a las víctimas elegidas hasta que llegaran a la rambla. Ya con el plan ideado, las asaltantes lograban despojar de sus valores a los jovencitos, quienes nada podían hacer frente a las filosas cuchillas. Las tres mujeres actuaban con una velocidad asombrosa, por lo cual a la Policía se le hizo cuesta arriba identificarlas. Sin embargo, cuando volvieron a atacar, esta vez en la rambla esquina Paraguay, a varios estudiantes a los cuales despojaron de sus mochilas y un poco de dinero, no tuvieron la misma suerte.
En efecto, funcionarios de la Seccional 2ª que realizaban una recorrida por las inmediaciones presenciaron el momento en que las tres se daban a la fuga, por lo cual tras una corta persecución se les dio captura, siendo llevadas a la comisaría de la calle Zelmar Michelini.
Allí se comprobó que se trataba de dos jóvenes de 19 y 22 años, y de una menor de 16, quienes fueron puestas a disposición de la Justicia penal.
Tras la audiencia, el magistrado de 10º Turno decretó el procesamiento de la chica de 19 por dos delitos de rapiña en reiteración real, en tanto a la otra le tipificó el cargo de receptación.
Por su parte el juez de adolescentes le inició proceso a la menor por un delito de rapiña en calidad de cómplice.
Cadete mentiroso
Días atrás, el cadete de una farmacia denunció que dos individuos le habían interceptado el paso en la esquina de Yi y Colonia, y le habían robado la mochila con 68.900 pesos que iba a depositar. Al momento de presentar la denuncia en la Seccional 3ª, el joven de 18 años presentaba varias lesiones en el rostro, producto, según él, de la agresión sufrida por los rapiñeros.
Los investigadores no quedaron conformes con el escenario planteado por el muchacho y por la forma en que describió la fuga de los delincuentes. Luego de caer en una serie de contradicciones, finalmente admitió que nadie lo había robado, sino que planeó todo con un amigo (19) que se llevó la mochila con el dinero y le dio un par de trompadas en la cara para darle mayor veracidad a la denuncia.
Ambos declararon en la sede penal de 10º Turno y terminaron procesados sin prisión por un delito de apropiación indebida en concurrencia fuera de la reiteración con un delito de simulación de delito. *
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