El manual del "autocuidado" que difunde el Ministerio del Interior por Internet

"Aprópiese de su barrio, de los parques, de plazas, de los espacios de recreación y no haga de su casa una fortaleza"

Se agrega «su casa no debe parecer una fortaleza. Dialogue con su familia sobre qué medidas de seguridad son las más apropiadas en función de las características de la vivienda y su entorno, la ciudad y el barrio en que vive. Blindar la puerta de entrada, colocar una mirilla panorámica, mejorar la iluminación, revisar siempre la inviolabilidad de las ventanas, e incluso colocar rejas en aquellas aberturas de más fácil acceso, puede resultar conveniente. La progresividad de las medidas de seguridad que deba adoptar pueden tenerse en cuenta según las condiciones. Recuerde siempre que tener armas de fuego en el hogar aumenta el riesgo de accidentes, y nada indica que las armas de fuego generan mayores condiciones de seguridad para usted y su familia. Pero sobre todo, busque siempre integrarse a su comunidad. Conozca a sus vecinos, intercambie con ellos ideas acerca de los problemas generales del barrio, las posibles soluciones y los mecanismos más eficaces para plantear las demandas a las autoridades. Conozca también qué organizaciones sociales, deportivas, religiosas, culturales o sindicales trabajan vinculadas a su barrio. Intente conocer los teléfonos y nombres de las personas referentes en cada una de ellas. Siempre será interesante pertenecer a cualquiera de las organizaciones autóctonas de su comunidad. Todas ellas, a su manera trabajan por mejorar las condiciones del entorno y hacerlo disfrutable. Intente conocer también quiénes son los ediles locales, y en el caso de Montevideo, quiénes son los vecinos que integran el Consejo Vecinal de su zona. En el Centro Comunal Zonal de su barrio, le facilitarán toda la información para establecer un contacto con ellos. Recuerde que los Consejos Vecinales son órganos de participación para todas las vecinas y vecinos, y canales para dirigir las demandas del barrio, incluidas las demandas que exceden las competencias municipales, como en seguridad pública. Y sobre todo, aprópiese de su barrio, de los parques, plazas, espacios de recreación y esparcimiento. Comparta con los demás vecinos esos espacios, entable relaciones fraternales con todos y contribuya a crear un ambiente solidario y familiar. El Ministerio del Interior estrecha su vinculación con las Intendencias Municipales de todo el país, con las organizaciones sociales y barriales. Periódicamente, las máximas autoridades del Ministerio del Interior visitan los departamentos del interior del país, sus localidades, y los distintos barrios montevideanos. En estas visitas, se dialoga con los vecinos que a título personal o en representación de organizaciones de todo tipo, concurren a estas reuniones para que la policía y la comunidad busquen conjuntamente las mejores soluciones a los problemas de seguridad. Las Mesas Locales para la Convivencia y la Seguridad Ciudadana articulan estos espacios de participación. En mayo de 2006, las MLCSC comenzaron a funcionar formalmente, de acuerdo a una estructura que permite diagnósticos precisos de cada realidad, formulación de compromisos para la convivencia y la seguridad, y una evaluación permanente de los objetivos trazados con amplia participación de la ciudadanía organizada. Si debe trasladarse hacia algún lugar de su ciudad que no conoce bien, siempre es recomendable consultar previamente un mapa, y planificar cómo llegar al destino. Verifique el recorrido de las líneas del transporte colectivo, y lleve consigo el número telefónico del lugar al que concurre. En el auto, el uso del cinturón de seguridad es obligatorio. Por supuesto, también respetar escrupulosamente las señales y reglas del tránsito. Observe todas normas que obligan al conductor de un vehículo, y que usted bien conoce. Al conducir, la probabilidad de sufrir un accidente es muy superior a la probabilidad de ser víctima de un delito. De todos modos, evite colocar carteras o maletines en el asiento, y dejar en el interior del auto objetos de valor. Nunca olvide las llaves en su interior, y es conveniente instalar algún sistema antirrobo eficaz principalmente si estaciona su vehículo con frecuencia en la vía pública. En cuanto sea posible, enseñe a su hijo a conocer datos importantes como su dirección y teléfono. También ciertas precauciones de sentido común, como no abrir la puerta a desconocidos, o no aceptar obsequios ni invitaciones de ningún tipo de parte de extraños. Tampoco es conveniente que los niños atiendan el teléfono o abran cuando llaman a la puerta. Siempre preste atención a aquellos relatos frecuentemente cotidianos, que hacen sus hijos sobre situaciones que implican su relación con otras personas, especialmente adultos. Enséñele que al perderse en cualquier sitio, en una feria vecinal, centro comercial o en la vía pública, lo más indicado es quedarse donde está, porque usted recorrerá el camino inverso apenas note su ausencia. También indique a su hijo que si ve a un policía acuda a él en caso de extravío. Siempre conozca a sus amigos, sus nombres y actividades, e intente intercambiar números telefónicos con sus padres. Los padres o tutores deben controlar el tiempo y la forma de uso de Internet que hacen los hijos, y adaptarlo a las demás actividades recreativas, deportivas o culturales habituales. Es importante también revisar los contenidos de los sitios de Internet que los niños o adolescentes visitan, e informarles sobre los beneficios de un uso adecuado para las tareas escolares y su propia formación. El uso de Internet por parte de los niños debe ser una actividad compartida con los adultos del hogar. Enséñeles a buscar contenidos educativos, preferentemente de instituciones reconocidas o sitios que usted conozca y que merezcan confianza. Si comprueba que los contenidos de determinados sitios visitados no son adecuados, si verifica contenidos o mensajes de correo electrónico violentos, racistas, xenófobos o pornográficos, dialogue con el niño o adolescente al respecto, establezca reglas claras para el uso de la red y explíquele acerca de las consecuencias negativas que pueden provocar dichos contenidos. Si utilizan frecuentemente el Chat, indíqueles que no deben enviar datos personales a desconocidos, ni aceptar invitaciones sin comunicárselo a usted. Navegar por Internet, chatear, enviar y recibir mensajes de texto, puede ser siempre muy divertido. Cuando navegues por Internet, presta atención a cualquier contenido que no sea adecuado para tu edad. Evita los contenidos que incitan a la violencia o a cualquier tipo de discriminación, y dile siempre a tus padres que has recibido mensajes o visitado sitios con estas características, o simplemente si se trata de sitios cuyo contenido no lo comprendes del todo. Ellos te orientarán. Si conversas con amigos en un Chat, recuerda que si no conoces realmente a la otra persona, no debes facilitar tu nombre real, ni tu dirección o cualquier dato personal, ni enviar fotografías. En el Chat, se trata simplemente de hablar e intercambiar una charla amena y cordial con otros usuarios de todo el mundo. Recuerda que los mejores lugares para hacer buenos amigos siguen siendo el barrio, la escuela o el colegio, el club deportivo, y aquellos lugares donde concurres con tu familia. No respondas a mensajes cuyo origen desconoces, ni abras mensajes de correo electrónico que contengan archivos adjuntos, ni ingreses a sitios donde solicitan dinero o datos personales. Intercambia siempre con tu familia aquellos sitios de interés que has encontrado, y pídeles que te aconsejen cómo utilizar Internet para que navegar en la red siempre te resulte útil y por supuesto, divertido». *

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