Tenía 14 años y realizaba el servicio militar de manera clandestina

Conscripto argentino murió de un disparo en cuartel paraguayo

Según un informe militar, Centurión falleció como consecuencia de una herida en la cabeza producida por un disparo accidental o una acción suicida con un fusil, mientras hacía guardia en un cuartel del ejército. Sus familiares, sin embargo, presentaron a la prensa a un testigo que ocultó su identidad, quien aseguró haber visto cómo el soldado, desarmado, forcejeaba con un hombre mayor antes de recibir un disparo de arma corta que le penetró por la nuca y salió bajo el mentón de la víctima.

El informe militar sostiene que la bala provino de un fusil de asalto que portaba Centurión estando solo en un puesto de centinela de la Caballería, en las afueras de la capital, y tuvo una trayectoria contraria a la señalada por el testigo. «Ese informe militar probablemente es falseado», dijo a Reuters Fernando Rojas, dirigente del Movimiento de Objeción de Conciencia, que se opone al Servicio Militar Obligatorio en Paraguay.

«Los militares trucaron hasta su certificado de nacimiento, y se niegan a que se haga una autopsia». Según un documento de identidad exhibido por sus familiares, Centurión nació en 1986 en la ciudad argentina de Clorinda, limítrofe con Paraguay, ubicada a unos 40 kilómetros de Asunción, donde el joven residía con su madre paraguaya.

El ejército paraguayo, en cambio, presentó un certificado de nacimiento según el cual Centurión nació en 1981 en Luque, una ciudad cercana a Asunción, donde fueron sepultados sus restos. El documento fue expedido en abril en el Fortín Caballero, un destacamento militar ubicado en pleno páramo a 550 kilómetros de Asunción y donde la madre del soldado muerto asegura nunca haber llegado.

Aunque la Constitución paraguaya establece que ningún ciudadano puede ser reclutado para servicio militar antes de los 17 años, las autoridades castrenses proceden anualmente a enrolar a unos 12 mil adolescentes, en su mayoría sin la edad mínima, según organismos de derechos humanos.

Los soldados son mano de obra gratuita para los jefes militares, quienes los emplean en servicio doméstico, construcciones, labranza y actividades lucrativas que nada tienen que ver con el adiestramiento castrense, según esos organismos.

Centurión, quien según su madre fue reclutado por la fuerza a los 13 años, es el número 102 en la estadística de soldados muertos durante el cumplimiento del servicio militar desde 1989, de acuerdo con una organización de familiares de víctimas. De este centenar, más de 90 tenían menos de los 17 años requeridos para cumplir el servicio.

Todos eran jóvenes provenientes de familias pobres. Los adolescentes de clase media y alta generalmente pueden evadir el servicio o acogerse a modalidades más benignas, según los críticos del reclutamiento.

Paraguay fue gobernado por militares desde 1936 hasta 1989, y los jefes castrenses conservan una fuerte ascendencia sobre políticos y jueces actuales. (Reuters)

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