En Rivera la venta de autos usados se fue a pique por temor de compradores a ser enjuiciados

"Operativo Chasis" en la frontera: ya van 40 procesados y decenas de rodados requisados

Desde épocas inmemoriales la frontera con Brasil ha permitido la circulación de vehículos brasileños en nuestro país, con el simple expediente de pagar un permiso de circulación. Se llegó hasta el punto de que los ciudadanos que tienen doble nacionalidad pudieran acceder a la «doble chapa», con una suerte de empadronamiento de un vehículo brasileño en nuestro país sin pagar los cánones correspondientes. Pero, el tiempo fue pasando y las facilidades no fueron tantas y los delincuentes tuvieron que ingeniarse para ingresar autos y camionetas robadas en el vecino país. Sin embargo, como no hay crimen perfecto primero quedó al descubierto la maniobra de reempadronamientos en Artigas, bajo la administración Signorelli, que motivó el procesamiento de varios jerarcas. El tiempo pasó y gracias a denuncias publicadas por LA REPUBLICA -sumadas al procesamiento de un ex jerarca municipal en Rivera, quien tenía en su poder un auto robado en Brasil- comenzaron las indagatorias que dejaron al descubierto la millonaria maniobra, al estar por el volumen alcanzado parece ser la punta de un gigantesco iceberg.

 

Bandas diferentes, delitos diferentes

Como lo informó LA REPUBLICA hace varios meses atrás, existían en la frontera varios grupos operando con autos en situación irregular. En su momento, en nota realizada al Comandante de la Policía Militar Brasileña, Coronel Joao Zazcicky explicó que de acuerdo a la información que obraba en su poder los vehículos que circulaban en la frontera en situación «irregular» eran más de 7000. Los uniformados brasileños comenzaron una inspección de los desarmaderos ubicados del otro lado de la frontera a la búsqueda de repuestos de autos que fueran robados y luego desguazados con resultados altamente positivos en muchos de los casos.

El amplio mercado existente, lleno de personas ávidas de comprar repuestos a muy bajo precio hizo que los comercios mencionados florecieran de uno y otro lado de la frontera, al frente de los cuáles se encuentran conocidos personajes del medio. Como anécdota, vale recordar el operativo realizado en uno de los locales más conocidos, donde se detuvo al propietario, C.P. quien esposado y ante un «descuido» de sus custodias se alejó corriendo por una vía de tren, ingresando a territorio uruguayo. Por estos días se le ve caminando por Rivera, sin esposas, claro, en tanto que su comercio sigue operando. Los vehículos robados en Brasil llegan por decenas a nuestra frontera y desarmarlos para venderlos es tan sólo una de las alternativas para comercializarlos. Los gitanos, por ejemplo, se han especializado en la venta de costosos vehículos a precios muy accesibles.

 

Varios grupos «enfriando» autos

El grupo de gitanos procesados por la Justicia contó con la complicidad de un falso abogado de nombre Gerson de Souza, de un empleado municipal y un humilde matrimonio que puso su nombre a disposición. Como resultado, se «inundó» la plaza de vehículos considerados «fríos», abriendo mercados en diferentes ciudades del interior de nuestro país, especialmente Guichón, que parece fue la elegida. El procesamiento de un escribano local junto con un estanciero sacudió la ciudad sanducera y puso al descubierto otras caras de la gran estafa. Los vehículos eran empadronados muchos de ellos en Rivera -gracias a la complicidad del funcionario municipal ya procesado- y de inmediato vendidos y reempadronados en el departamento que lo recibía, logrando que de esa forma virtualmente «desaparecieran».

La maniobra ha alcanzado volúmenes impresionantes, al punto de que han sido procesadas 40 personas procedentes de diferentes departamentos del país. Se entiende que las bandas son varias y que el monto de la estafa ya supera el millón de dólares.

La venta de vehículos usados en el departamento ha decrecido notoriamente ante el temor de «caer» en una maniobra que a la larga lo terminará enviando a la cárcel por el delito de receptación, imputación que ha predominado en la mayoría de los procesamientos ya decretados.

Todo esto a pesar de que la policía ha detenido y la Justicia procesado a varios «conocidos» de la sociedad riverense que ganaban su dinero vendiendo autos en cómodas cuotas sin la documentación pertinente y con motor y chasis adulterados.

 

Jueces y fiscales se reúnen

En las últimas horas trascendió que jueces y fiscales de Uruguay y Brasil estarían dispuestos a reunirse para elaborar estrategias en común, a pesar de las diferencias sustanciales de procedimiento. El motivo de la reunión obedece también al procesamiento de varias personas por un delito que en nuestro país se conoce por «violación de prenda» y que en Brasil significa la venta de «vehículos alienados». El delito se comete luego de que se compra un vehículo con financiación bancaria, procediéndose a la prenda correspondiente, dejando de pagar la financiación y llevando el vehículo al Brasil.

De la misma forma se realiza en el Brasil con el perjuicio económico que ello significa a pesar de que en algunos casos, cuando la deuda es poca, la persona se presenta ante el banco correspondiente y se responsabiliza de la deuda, debiendo aclarar que la inhibición del vehículo consta en el documento de propiedad del mismo, por lo que el comprador no ignora la situación. *

 

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