Fue la conclusión del sumario luego de la refriega del pasado 15 de julio en "Las Rosas"

Sargento acusado de malos tratos por reclusos de cárcel de Maldonado fue removido del cargo

Como se recordará, en ese momento se desencadenó una violenta refriega que dejó algunos policías e internos lesionados (el oficial a cargo del operativo resultó con lesiones en su cuello y otras partes del cuerpo, un integrante del grupo GEO recibió algunos golpes y 5 reclusos recibieron impactos de balas de goma utilizadas por comandos del grupo GEO). La situación, que pudo ser controlada en algunas horas, involucró aproximadamente a la mitad de los 33 reclusos del sector 0, donde están los de más peligrosidad, pero estuvo a punto de provocar la reacción de otros 140 presos, según dijeron luego altas autoridades policiales.

Independientemente de las actuaciones de la Justicia y del informe del Comisionado Parlamentario para el Sistema Carcelario, doctor Alvaro Garcé, la propia Jefatura de Policía de Maldonado  como corresponde  inició una investigación interna que terminó con el traslado del mencionado sargento hacia la comisaría 2ª de la ciudad de San Carlos. El policía fue insistentemente acusado por los reclusos de tratarlos de mala manera y provocarlos.

A todo esto, se sumaron recientes declaraciones a una emisora de Maldonado, del senador Víctor Vaillant, integrante de la Comisión de Seguimiento del Sistema Carcelario, quien aseguró que de las investigaciones surgió que hubo hechos «graves», a raíz de lo que presumió, pueden haber sido procedimientos incorrectos llevados a cabo por la Policía de Maldonado en aquella ocasión.

Vaillant también hizo apreciaciones que ratifican el deplorable estado del sistema carcelario uruguayo y fundamentalmente las condiciones estructurales en que se encuentran la mayoría de los centros de reclusión.

El doctor Alvaro Garcé, visitó el penal un día después del incidente que tuvo incluso una gran repercusión mediática en virtud que los internos «amotinados» se comunicaron varias veces telefónicamente con distintos medios de prensa del departamento, narrando «en vivo» lo que estaba ocurriendo.

«De acuerdo a la versión de los reclusos, existiría un responsable principal; de acuerdo a la versión policial la acción estuvo motivada en una situación de rebeldía. Ahí es donde se cruzan las versiones», afirmó Garcé en aquel momento, en referencia al sargento hoy removido que, insistentemente fue acusado de malos tratos y pudo haber sido el detonante del grave incidente.

 

El problema de la estructura

La cárcel de Las Rosas, padece un fuerte deterioro estructural producto del paso de los años y de un escaso mantenimiento, pero además por la gran cantidad de internos que alberga, superando largamente la capacidad prevista al momento de su habilitación en la década del 70.

«El hacinamiento es algo así como el problema primero. A partir del hacinamiento se generan por vía de consecuencia una serie de situaciones que tienen que ver con las dificultades diarias de la convivencia, la imposibilidad de dar adecuada cantidad de puestos de trabajo y de educación para todos, porque es difícil que se pueda cumplir la función de rehabilitación. En la medida que las instalaciones carcelarias soportan una superpoblación se va generando un mayor deterioro», explicó Garcé.

Para revertir esta situación, en los últimos tiempos se han encarado múltiples tareas de mejoramiento -con apoyo municipal y de empresas privadas del medio-, no sólo para dar mayor confort a los internos, sino para dotar a todas las dependencias de la cárcel de más seguridad, ya que algunos sectores donde se encuentran los reclusos más peligrosos son fácilmente vulnerables y están prácticamente en contacto directo con otras áreas. *

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