"El que yo vi en la casa no es el que está preso", dice la abuela de familia masacrada en Mercedes
Si bien la Justicia procesó a Mauro Gadea, quien se declaró autor material del triple crimen, para la familia de las víctimas el caso no cierra. Mauro Gadea declaró ante la Policía y ante la Justicia que mató a Luis Gutiérrez, Gladis Aguirre, y la hija de ambos, Marisel Aguirre, cuando ingresó a la casa a robar. Un hecho, según él, en solitario y a cara descubierta, llevando en un bolso de mano tres armas con silenciador, para robar $ 8.000, algunas joyas, herramientas de trabajo, una amoladora y tres camperas. Para los familiares esta historia es incompleta, en tanto que doña Lola Delfate, madre de Luis Gutiérrez, insistió nuevamente en la prensa local y lo reiteró ante la jueza: «El que yo vi en la casa no es el que está preso». Como se recordará, desde el principio mismo de la investigación, doña Lola dijo ver a un hombre de campera verde en el patio de los Gutiérrez Aguirre, y que vio también un auto realizando una brusca maniobra para huir del lugar. La señora en estos días regresó a su hogar (pegado a la casa de los Gutiérrez Aguirre), y reiteró en la prensa local: «No es la persona que vi dentro de la casa». Remarcando que no le queda lugar a dudas ya que «conozco a quien vi», ya que «no era la primera vez que observaba su rostro». Doña Lola, al entrevistarse con la doctora Roybal, insistió en sus dichos, increpando incluso a la jueza al preguntarle «¿mi palabra no vale?», sin obtener respuesta. Tras esta reunión mantenida con la jueza letrada de Mercedes, doctora María del Carmen Roybal, LA REPUBLICA dialogó con Ramón Franco, cuñado de Luis Gutiérrez, quien también participó de dicha entrevista con la magistrada.
«Un muchacho completo»
–¿Después de haber hablado con la jueza, aclararon las dudas o las siguen manteniendo?
–Simplemente la señora jueza nos leyó las declaraciones de Gadea. Eso es lo que tiene el Poder Judicial.
–¿Pero les sirvió para despejar las dudas?
–Seguimos igual que en la otra marcha. O peor.
–¿Por qué peor?
–Porque siguen pasando los días y nosotros esperábamos que habría alguna otra cosa, que se aclarara el panorama.
–¿Pero que le dijo la jueza?
–Que el expediente está abierto, en la medida en que le lleven pruebas, o que cambie la declaración este tipo (Mauro Gadea), puede cambiar la carátula del expediente. Hay un montón de preguntas que nosotros le hicimos, y que no están dentro de las que ella cree que es conveniente de poner en el expediente.
–¿Cuáles son las preguntas fundamentales que ustedes le hicieron a la jueza?
–La primera: ¿cómo sabían que Marisel era sorda? Eramos muy poquitos los que sabíamos.
¿Como sabía (Mauro Gadea) entrar al taller? Yo hace 25 años que entro a ese taller y todos los días tenía que andar ladeando un fierro distinto. El (Luis Gutiérrez) estaba trabajando de empleado en otro taller. Justo ese día fue a trabajar al taller de él, y ese día lo viene a agarrar este hombre. Para mí es demasiada casualidad. Disculpe si me estoy poniendo viejo y desconfiado. Si dijera que lo abría periódicamente como cualquier comercio, pero no, el taller lo tenía como un hobby, una cosa después de hora.
–¿Hay algún elemento nuevo en las declaraciones de Gadea que a ustedes les genere más sospechas?
–Lo que nos llama la atención es con qué docilidad se dejaron reducir las mujeres. Porque si te apuntan con un arma, intuitivamente pegás un grito por lo menos. Si ves una persona adentro de tu casa con un arma en la mano ¿te quedás pasivo? Hay un montón de interrogantes que tenemos nosotros…
–En las declaraciones, ¿Gadea dice cómo ingresa a la casa cuando Gutiérrez tenía un llavero bastante importante de llaves?
–Sí, sí. Que lo agarra de la puerta donde estaba con el candado y cruza a la casa después de haber matado a Gutiérrez.
–¿Las llaves no las sacó del bolsillo de Gutiérrez?
–No, las llaves estaban al lado de la puerta con el candado.
–No fue lo que dijo la Policía en la conferencia de prensa. Se dijo que lo había sacado del bolsillo de Gadea. Que lo había registrado después de matarlo.
–No. No y eso de que deja el llavero detrás de la puerta me consta porque siempre lo hacía, yo soy testigo de años. Abría el candado y para cuando cerrara no dejar el llavero adentro, lo dejaba junto con el candado.
–¿En la declaración de Gadea dice que se va de la casa y cierra la puerta?
–Cierra la puerta con llave y se va calle Herrero y Espinosa hacia la rambla. Porque miró para arriba, aparentemente, y vio gente en Recomer (la gomería que está junto a la casa de los Gutiérrez-Aguirre). De ahí agarró por la rambla hasta Galarza, de ahí a Ledesma y de ahí a la casa de él. (Cabe acotar que en la conferencia de prensa la Policía dijo que Mauro Gadea fue hasta debajo del puente, por lo menos tres cuadras más de las declaradas por el asesino, y que allí tiró al río las llaves y algunas alhajas de fantasía).
–¿Es posible que una persona salga con dos bolsos, tres armas y una amoladora y recorra cuarenta cuadras a pie?
–Y tiene que hacer un descanso por cuadra.
–¿Cuánto pesa la amoladora?
–Doce quilos, más diez quilos de armas, más cuchillos, formones, calibrador, micrómetro, y un montón de cosas.
–¿Cuarenta quilos?
–Sí, y de ahí para arriba.
–¿Dónde separó las joyas, lo que servía de lo que era de fantasía?
–Eso parece que lo hizo en la casa. También parece que él es experto en joyas, sabe cuáles son las de fantasía y las de valor. Se ve que es un muchacho completo.*
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