Entrevista al contador José Aneiros, tenaz luchador contra la usura

"Estos prestamistas particulares, que se hacen llamar cooperativas, se han hecho la América en este país"

Al ser entrevistado por LA REPUBLICA, José Aneiros Bastos dijo que su asociación cuenta con 1.500 afiliados. «Está integrada por gente de toda clase social, abusada por intereses abusivos».

El profesional expresó que desde su creación, en el año 1997, Afindu «lucha para que se haga cumplir el artículo 52 de la Constitución que prohíbe la usura. La usura es un interés abusivo en un préstamo o en un crédito que se otorga a un tercero. Todos los meses varía, el Banco Central fija las tasas medias de interés que cobran los bancos. Todo lo que supere un 65% se lo considera usura, en moneda nacional. En dólares encima del 19% es usura».

Aneiros reconoció que «hay un abismo desde enero del 97 y agosto del presente año. En 1997 era libre el manejo usurario, no había control. Ni había ley que la reprimiera, era un campo de nadie. El propio Estado la practicaba». Agregó que en aquel año «nosotros nos reunimos con las 19 intendencias para que no cobrasen intereses usurarios y las mismas cumplieron. En el año 2000 conseguimos que se aprobara la ley 17.250, del derecho del consumidor. Y dos años después, en el 2002, conseguimos que se aprobara la ley contra la usura (17.569). Fue muy importante, ya que aquel que incurra en usura pierde el 100% de interés y gastos de la operación. Antes de esta ley, lo que se perdía era lo que excedía el tope de usura. Ademas, el Banco República hizo bajar el tope de los intereses que aplicaba a los préstamos sociales, antes cobraba el 100%, y ahora el 30%».

En la edición del pasado domingo LA REPUBLICA informó que 13 cooperativas habían sido acusadas de concretar préstamos usurarios. En ese sentido se dijo que las comisiones de Hacienda y la especial sobre marco cooperativo ultimaban los detalles de pedidos de informes a organizaciones estatales de contralor, tras haber recogido experiencias de uruguayos que aseguran haber sido estafados en cifras millonarias por cooperativas casi «fantasmas», o por creer estar ante «un evidente manejo usurero» luego de haber gestionado un crédito cooperativista. Las cooperativas denunciadas son Cash, Cossac, Caccsoe, Coacc, Cosur, Colón, Asccan, Socaci, Ceacs, OCAC, Cooperativa Artigas, Coprobien y Codac. Asimismo se dijo que la Comisión de Hacienda de la Cámara baja remitió un pedido de informes con carácter grave y urgente a la Auditoría Interna de la Nación, ante la situación generada por la denominada cooperativa Cafcu, Cooperativa de Ahorro y Crédito de la Familia Uruguaya. Según la información que manejan algunos legisladores, la cooperativa se formó a instancias de un grupo de personas deudoras en dólares, integrantes de la Comisión de Deudores, a la que adhirieron miles de personas esperando un préstamo que nunca llegó, a pesar de haber previamente depositado en ese emprendimiento cooperativo una cifra considerable de dinero.

El contador Aneiros se refirió al tema diciendo «es un vieja lucha contra las falsas cooperativas, por el vacío legal que las regula. Planteamos en su momento que no se permitiera actuar al que no era cooperativa. Estas son asociaciones de prestamistas particulares, porque no son cooperativas. Ya que lucran por intereses usurarios, prohibidos por la constitución. Porque las verdaderas cooperativas, prestan servicios y están para ayudar a la gente. Estas empresas usureras, que se hacen llamar cooperativas, retienen sueldos y pasividades y nadie controla eso. Han hecho la América en nuestro país».

Siguiendo con el tema, y acerca de la lucha que vienen realizando desde los orígenes de Afindu, apuntó que «no fuimos nunca escuchados, desde nuestros orígenes (enero de 1997). Se está atacando el tema después de 10 años. En la Comisión de Hacienda hay un nuevo proyecto de ley del Poder Ejecutivo que ajusta la ley 17.569 de 2002. La que actualmente necesita cambios frente a estas empresas usureras. Hay un buen sector de la población que está desprotegido».

Acerca de en qué momento empezaron estas cooperativas a operar en Uruguay con tasas usureras, apuntó «desde 1996 hasta el 2000 se crearon casi todas las cooperativas vigentes. Una de las primeras fue Cash, con capitales argentinos. Luego de esta salieron todas en serie, y la trampa principal de las mismas es que retiene sueldos y pasividades, y nadie controla esa retención que resulta eterna. Ya que son de por vida en algunos casos. Los prestamos usurarios se transfieren en rentas vitalicias, aparte este tipo de empresas deben ser controladas por la Auditoría Interna de la Nación, y el sector de cooperativas fue dejado de lado por esta filosofía liberal de los últimos 20 años, argumentando que el mercado arreglaba todos los problemas que se sucedieran en el mismo».

En cuanto a que existe información sobre casos de personas que se hayan autoeliminado al verse cercadas por estos usureros, explicó que «hubieron y hay varios casos de intentos de suicidios y otros consumados, sobre todo en el Interior. Incluso hemos tenido contactos con médicos y nos afirman que la usura causa estrés y éste genera cáncer. Este fue uno de los fundamentos de los castigos a la usureros. Incluso a nosotros no han intervenido la línea telefónica los propios usureros, pero no lo hemos denunciado la Justicia». En relación a cuántos reclamos han llegado a la Justicia y con qué resultados, Aneiros señaló que «siempre deseamos que un juez juzgue a un usurero. Pero son pocos los casos que llegaron a la Justicia, contados con los dedos de la mano. Ya que resulta difícil para la Justicia probar la usura de determinada empresa, a pesar de la ley existente».

Sobre el tema indicó que «hubo un caso en 2003 en la que la empresa Coacc le hizo un juicio a un deudor, ya que la misma pretendía que pagara una tasa de interés de 10 mil pesos. Pero la Justicia entendió lo contrario y se redujo el reclamo de la empresa en 367 pesos, en lugar de los 10 mil pesos que pretendía cobrar por el préstamo. En ocho meses se decreto la usura, pero esta empresa sigue funcionando hasta el día de hoy, y no fue cerrada. La Auditoría Interna de la Nación, que se encarga de controlar a todas las cooperativas, tendría que haberla intervenido y anular su personería jurídica. Esta misma empresa sigue practicando usura hasta el día de hoy».

El contador Aneiros manifestó: «Hemos denunciado a estas 13 cooperativas acusadas de concretar préstamos usurarios ante la Comisión de Hacienda el 27 de julio del presente año. Estas falsas cooperativas engañan a la población, se visten de inocentes cooperativas y son tremendos usureros y retiene sueldos y pasividades de la gente». A su vez indicó que «estamos promoviendo, impulsando leyes a través del Clearing de Informes. Hay que regularizar la actividad del Clearing de Informes».

El entrevistado concluyó que el colectivo que integran jubilados y pensionistas «ha sido el sector más castigado por estas falsas cooperativas. Préstamos chicos terminan transformándose en préstamos eternos en todas las cajas del país». *

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