Carta abierta al ministro José Díaz en defensa de religión afroumbandista y en contra de la Policía
Dice la carta firmada por Julio A. Kronberg, presidente del Grupo Atabaque, de la Federación IFA del Uruguay: «Sabiendo de vuestro respeto por los Derechos Humanos y presumiendo que tal vez desconozcan la situación, nos dirigimos a ustedes para hacer un reclamo ante una grave discriminación de la Policía contra la religión Umbanda.
Referente a un hecho del día 1º de agosto del corriente en horas de la noche, en dominios de la Seccional Nº 17 en ese momento a cargo del subcomisario de guardia López, donde se hizo un informe basándose en los prejuzgamientos de los agentes que actuaron en la oportunidad, se ensució una vez más el prestigio de nuestra religión, al decir que el sospechoso era un pai y el caso en un templo umbandista. Esta noticia hoy recorre el mundo habiendo sido un hecho menor que ni siquiera ameritó la detención del protagonista que tenía antecedentes por lesiones personales. Actualmente se habla en medios locales y agencias internacionales de: «Rito umbandista terminó con heridos. Un rito umbandista culminó con dos heridos de arma blanca en el barrio Borro, cuando el «pai», guía espiritual, dijo estar poseído y atacó a los asistentes, informó este miércoles la Policía, según la agencia AFP.
Los informes o partes policiales cuidan de no dar los nombres de los implicados para proteger su imagen pública y su integridad física, pero no se preocupan de agraviar, discriminar y provocar daño moral exponiendo el buen nombre de una religión, en este caso y siempre Umbanda. No sucede igual, si se trata de un ateo, católico, mormón, etc.
La colectividad afroumbandista ve permanentemente amenazados y violados sus DDHH religiosos protegidos en teoría por leyes locales y pactos internacionales que legislan expresamente la protección especial a las minorías religiosas y étnicas. Agravando ésto, cuando la difamación proviene de un organismo estatal, de todos los uruguayos como es la Policía.
Esta política de vigilancia hacia los afroumbandistas, fue instaurada durante la dictadura tipo lavado de cerebro dentro de la Policía y el Ejército Nacional. Por eso pretendemos que este Gobierno progresista corrija este grave error, que incluso nos hacía registrar los templos en Orden Público de Jefatura. Los expedientes a pedido nuestro fueron destruidos hace seis años, pero los prejuicios de algunos permanecen intactos.
Basta de esclavitud y genocidios afroamerindios.
Temblamos pensando que puedan aprobar los allanamientos nocturnos porque con las acciones que hasta ahora y desde siempre ha tenido la Policía contra los umbandistas, descontamos que esto se va a utilizar en contra de nuestros templos. Y lo peor que quienes determinan que un sospechoso o delincuente es umbandista, son policías que no tienen conocimientos sobre nuestra religión y juzgan livianamente. Cuando sucede algo similar podrían expresar que se trató de algo parecido a un ritual, pero no involucrar el nombre Umbanda, cuya bandera es la ayuda y el amor al prójimo. Con qué derecho utilizan al Ministerio del Interior para ensuciar el nombre de nuestra religión.
Apelando a su reconocido buen criterio solicitamos:
1) Se extienda un comunicado de prensa informando del error del informe policial, ya que la persona que protagonizó el suceso del barrio Borro no era un pai o sacerdote umbandista, ni el lugar era un templo umbandista.
2) Que el Ministerio del Interior difunda una circular al respecto informando a todas las comisarías para que cuando se haga un parte, se respete también a las religiones no involucrando sus nombres en hechos delictivos. Sin otro particular nos despedimos esperando su contestación». *
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