Comisionado parlamentario: la tensa situación en cárcel de Las Rosas tiende a descomprimirse

El Comisionado Parlamentario para el Sistema Carcelario, doctor Alvaro Garcé, visitó el pasado sábado la cárcel de Las Rosas, tras el sonado incidente protagonizado por reclusos del Sector 0 y un grupo de policías encargados del «recuento» de internos. Garcé ya ha evaluado en varias ocasiones la situación del citado centro penitenciario, y se ha entrevistado en al menos tres ocasiones con distintos internos a raíz de diferentes denuncias.

Ante la gravedad del hecho del viernes, pocas horas después de controlada la situación, se hizo presente en el lugar y recogió testimonios, tanto de los reclusos como de las autoridades policiales actuantes, y testigos.

Garcé reconoció que cuando viajó el pasado sábado hacia Maldonado, lo hizo con una gran preocupación por la repercusión de lo acontecido la noche anterior, pero que «a medida que pasaron los días y que tuvimos la oportunidad de hablar con la señora jefa (de Policía) sobre las medidas adoptadas, esa sensación de preocupación se fue diluyendo en la medida en que ha habido señales tendientes por parte de la Jefatura y también por parte de los reclusos a, como se dice en la jerga futbolística, bajar la pelota, descomprimir y de alguna manera quitarle los niveles de tensión a la situación».

Al mismo tiempo catalogó como muy valiosos los aportes en materiales que se han comenzado a dar, para que los propios reclusos trabajen en el mejoramiento de los espacios que ocupan, al igual que la decisión de trasladar hacia otras dependencias al oficial acusado por los reclusos de excesos y provocaciones para evitar en lo sucesivo situaciones de fricción.

Dijo que igualmente está siguiendo con mucha atención todo lo que está ocurriendo, y aunque no lo mencionó, seguramente hizo referencia a las instancias judiciales que se están cumpliendo para determinar responsabilidades y si pudo haber exceso en el accionar policial que terminó con cinco reclusos lesionados, además del oficial a cargo del procedimiento de «recuento» con lesiones en su cuello y otras partes del cuerpo.

Garcé se entrevistó con los protagonistas y testigos de la reyerta, pero no pudo establecer aún responsabilidades, en la medida que las versiones son encontradas respecto a lo sucedido.

«De acuerdo con la versión de los reclusos, existiría un responsable principal; de acuerdo con la versión policial, la acción estuvo motivada en una situación de rebeldía. Ahí es donde se cruzan las versiones», afirmó.

 

El problema de la superpoblación

El doctor Alvaro Garcé hizo particular referencia a la superpoblación que se constata en la cárcel de Las Rosas, como en otras del país, donde en este momento están recluidas casi 340 personas, cuando el establecimiento fue concebido para no más de 150, o menos.

«El hacinamiento es algo así como el problema primero.

A partir del hacinamiento se genera, por vía de consecuencia, una serie de situaciones que tienen que ver con las dificultades diarias de la convivencia, la imposibilidad de dar adecuada cantidad de puestos de trabajo y de educación para todos, porque es difícil que se pueda cumplir la función de rehabilitación. En la medida en que las instalaciones carcelarias soportan una superpoblación se va generando un mayor deterioro», explicó.

La cárcel de Las Rosas, construida en la década del 70, presenta actualmente niveles de deterioro catalogados de preocupantes, al extremo que desde hace varios meses se denuncia la inexistencia de separaciones adecuadas entre algunos sectores, amén de los problemas de abastecimiento de agua potable, en las instalaciones sanitarias y eléctricas, todo lo que a su vez repercute en los planes de alimentación y cuidado de la salud de los presos.

«Evidentemente que hay como una especie de sucesión en cascada. El primer problema es el hacinamiento, y después todo deriva por vía de consecuencia», concluyó Alvaro Garcé. *

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