Madre de recluso implora: "No me maten a mi hijo a sangre fría como han querido hacerlo tantas veces"
La contundente afirmación fue realizada a LA REPUBLICA por Nahir Margot Píriz Graña, la madre de Richard Ariel López Píriz de 35 años, alias «El Carancho», quien ingresó por última vez al establecimiento carcelario, hace dos meses por receptación. La Policía detuvo entonces a Richard López con dos armas de fuego en su cintura.
«Ni la jefa de Policía me recibe, a mi todas las puertas se me cierran, mi hijo por más malandro que digan que es; es un drogadicto, estuvo en Brasil (preso) por drogas, pero siempre fue mi hijo», dijo al reclamar por su seguridad. Agregó que no siempre va a visitarlo a la cárcel porque dice ser maltratada, «tan basureada dentro de la cárcel, que hace dos meses no lo puedo ir a ver, porque es ir… me desnudan hasta el alma. Yo lo quiero ver a mi hijo, lo quiero ver vivo, y por favor, que la policía busque por otro lado, otras cosas mas urgentes que la vida de Richard López», dijo hasta que su voz se cortó por un mar de lágrimas.
Richard López, oriundo de Maldonado, fue uno de los internos que el pasado viernes se comunicó vía celular con algunas radios de Maldonado, para denunciar a la policía que había ingresado al Sector 0 a «reprimir», según dijeron, sin causa alguna. «El Carancho», según su madre, recibió al menos dos impactos -indirectos- de bala de goma, y habría sido asistido de las heridas en el hospital Alvariza de la ciudad de San Carlos.
Nahír Píriz, defiende a capa y espada a su hijo, porque dice que en definitiva él no ha cometido delitos tan graves, como un homicidio, una violación o una rapiña, y que su vida se torció cuando de menor fue tentado por fuertes intereses de quienes intentan hacer dinero comercializando drogas. «A peleado, ha estado por droga, ha estado por riñas, se comió un año por pegarle a una tal MLP (omitimos su nombre por desconocer de quien se trata aunque la mencionó, se trata de una mujer) que también era de las que lo abastecía a él de la droga. No es para que lo maten, yo quiero a mi hijo vivo», insistió en su afán de denunciar que a Richard lo quieren matar.
Ante tanta insistencia quisimos profundizar en esa supuesta trama para «quitarlo del medio», pero en realidad la madre del recluso solo apeló a alusiones. «Está por una receptación, y hay algunos que los sueltan del juzgado al momento porque lo estoy escuchando todos los días en los informativos; otros están dos meses, y el quizá ahora esté como un año, si sale vivo», dijo. Sin embargo no pudo explicar porqué portaba dos armas de fuego al momento de ser detenido la última vez por la Policía, aunque fuera de micrófonos aseguró que estaba buscando «algo» para que lo detuvieran, para sentirse protegido y terminar donde hoy dice que corre riesgo de vida.
«Yo como madre le digo, porque lo conozco, ya estaba en las últimas, en las últimas; de no poder estar en su casa porque los allanamientos son permanentes, le desvalijaron la casa; él no puede estar con sus hijos, no puede ni salir a la calle, ni a pasear, no puede andar caminando, tiene que andar disfrazado», dijo la madre de «El Carancho».
Nahir Margot Píriz pide a través de éste medio, que la jefa de Policía de Maldonado, doctora Graciela López la reciba «y que tomen medidas, porque hace años, desde que estaba el comisario Maquia a cargo de Investigaciones, sigue el mismo grupo policial detrás de mi hijo. Lo que mi hijo sepa o haya visto, es lo que yo pienso, es lo que los lleva a ellos a querer matarlo», dijo contundentemente.
Más allá de que todo Maldonado habla de Richard López, de las andanzas de «El Carancho» desde hace muchísimo tiempo, su madre subrayó que «no es un delincuente tan famoso, no es de los que salían en Al Rojo Vivo antes; no es que haya matado y viole». Sin embargo protagonizó años atrás un enfrentamiento a balazos con la Policía de Maldonado, en el que resultó herido y debió ser hospitalizado en el Maciel.
Finalmente pidió que «nos dejen tranquilos», refiriéndose a una aparente presión que la Policía ejercería sobre toda la familia de Richard López quien es además, padre de varios hijos, «que nos dejen tranquilos, que nos dejen vivir, como madre se los pido. No doy nombres de policías ni de nada por respeto a las señoras de ellos, pero por favor que se pongan un poquito la mano en el corazón y no me maten a mi hijo a sangre fría como han querido hacerlo tantas veces».
Ante semejantes afirmaciones, consultamos a varias jerarquías policiales de Maldonado, entre ellas al propio director de la cárcel de Las Rosas, comisario José De La Rosa, quien aseguró que en el penal nadie corre riesgo de vida, y que no existe ningún tipo de persecución. Explicó que lo ocurrido el pasado viernes no tiene justificación porque la tarea de recuento de los internos debe efectuarse cada pocos días. Aclaró que la policía debió apelar a las balas de goma, cuando un oficial fue tomado del cuello -y lesionado- por varios internos y un efectivo del grupo Geo fue tirado al piso y estaban comenzando a reaccionar al menos 140 internos.
Adelantó asimismo, que algunas de las demandas de los reclusos ya fueron atendidas en medida que el lunes se les entregaron materiales, pinturas y elementos de limpieza para mejorar sus condiciones de vida dentro del centro de reclusión. *
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