Requisa en cárcel de Paysandú: incautaron cortes, plantas de marihuana y mucho alcohol
Más de 40 armas blancas fabricadas manualmente –de las denominadas habitualmente «cortes»– de distintas formas y medidas, varias plantas pequeñas de marihuana, unos 15 litros de bebida alcohólica de elaboración casera conocida como «escabio» y hasta un teléfono celular, fueron incautados durante una nueva requisa general practicada en la cárcel sanducera, según un informe del diario El Telégrafo. Con la presencia del director de Coordinación Administrativa, comisario inspector Jonhy Rodríguez, se aplicó el procedimiento de rigor para las requisas y todos los reclusos fueron retirados momentáneamente al comedor, practicándose una inspección general a cada uno de los internos a la salida de los pabellones. Seguidamente, se llamó sucesivamente a cada preso para revisar en presencia de cada uno su cama, colchón y pertenencias, siempre bajo la vigilancia del personal policial para prevenir eventuales inconvenientes. Así se incautaron sucesivamente, ocultos en la tierra de macetas con plantas, colchones y demás pertenencias, la citada cantidad de armas precarias, fabricadas con hierros y otros materiales que los reclusos logran ingresar a escondidas desde los talleres en donde efectúan trabajos manuales o del exterior del establecimiento.
Siempre según el informe de los colegas sanduceros, también fueron incautados varias botellas plásticas de refrescos de dos litros con «escabio» elaborado por los propios reclusos mediante la fermentación de naranjas o papas para su posterior mezcla con alcohol blanco o azul, así como dos macetas pequeñas con plantas de apenas cinco o seis centímetros de altura pertenecientes a la especie cannabis sativa, de la que se extrae la marihuana. A la vez, dentro de la maceta de una planta se localizó un teléfono celular y, en la prenda interior de uno de los reclusos, su chip correspondiente, limitándose el preso a negar que el aparato fuera de su propiedad. Al igual que en la requisa efectuada anteriormente, se practicó una nueva redistribución de la población reclusa en los pabellones con el propósito de favorecer el control sobre ellos por la guardia carcelaria. Todos los efectos decomisados fueron ingresados clandestinamente al establecimiento en menos de tres semanas, ya que la revista anterior se había practicado el 6 del presente mes. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad