Intentaron pasar medicamentos argentinos de contrabando para una clínica sin habilitación
Un ciudadano argentino ingresó al país en un vehículo de su propiedad, matriculado en Argentina y en cuyo interior, ocultos en el doble fondo de una valija, transportaba 83 frascos con medicamentos homeopáticos, 39 ampollas con diversos preparados, 41 jeringas y agujas hipodérmicas, una «pistola terapéutica para mesoterapia» y un aparato de ultrasonido.
Se pudo constatar que todo el material es de origen argentino y particularmente los medicamentos eran elaborados en una industria farmacéutica de la ciudad de Buenos Aires, para pacientes uruguayos individualizados en las etiquetas de los envases.
El propietario de los fármacos e instrumental no realizó trámite alguno para la introducción legal al país de esos productos, e informó que ejerce como médico en dos clínicas estéticas ubicadas en las ciudades de Paysandú y de Montevideo.
Asimismo informó que su habilitación profesional para ejercer en Uruguay se encontraba actualmente en trámite, circunstancia que habilitó una investigación en conjunto con la Policía, el Ministerio de Salud Pública y el Instituto Técnico Forense, a partir de las determinaciones adoptadas al respecto por la jueza letrada de Paysandú ,ante quien se formuló la correspondiente denuncia por parte de la Aduana.
Compactos truchos
Un equipo policial perteneciente a la Seccional 2ª detuvo en el día de ayer a un jovencito de 16 años que vendía películas y CD de música en plena avenida 18 de Julio.
El menor, de iniciales MMAF, le dijo a los agentes que no sabía que estaba prohibido vender compactos apócrifos, pero por la cantidad de veces que ya fue detenido quedaba en claro que no decía la verdad.
La Policía le retuvo la mercadería, que consistía en 275 CD de películas y 20 CD de música y trasladó al menor a la Justicia que en las próximas horas decidirá su destino.
«Soy curioso»
Los vecinos de la zona de Julián Laguna y Gowland alertaron a la Policía de que un hombre estaba sacando objetos de una vivienda mediante un boquete que había relizado utilizando una pala y un pico. Los agentes se pararon al costado del boquete y le gritaron al ladrón que saliera con las manos en alto.
El intruso quedó en silencio. Ante la insistencia de los policías, el delincuente decidió salir corriendo intentando sorprender a los uniformados que no dudaron en abalanzarse sobre él y detenerlo. Trasladado a la comisaría, el joven de 21 años juró inocencia, explicando que caminaba por el lugar cuando vio un boquete en la pared y «por curiosidad» entró a ver si había algo que le pudiera servir. En el día de hoy será conducido ante el magistrado de turno. *
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