"Sentí que por primera vez una autoridad me estaba escuchando realmente preocupada"
Corujo fue recibida por Díaz en la tarde del miércoles 28. Estuvo acompañada por cuatro integrantes de la comisión de vecinos colonienses que la está apoyando en su reclamo de Verdad y Justicia, entre los que figuraba el edil departamental socialista Jorge Dumas, que fue quien gestionó el encuentro con Díaz.
«El ministro en todo momento se interesó hasta por los detalles más chicos», contó Corujo a LA REPUBLICA. Anotaba cada cosa que yo le decía, y esto a usted tal vez le parezca un detalle menor, pero ¿sabe una cosa? Nunca antes, con otras autoridades me había pasado algo así. Me hizo sentir segura, me dio confianza y lo demostró con sus actitudes, y quiero que toda la ciudadanía lo sepa», remarcó la madre de la víctima.
El compromiso del ministro Díaz fue contundente: «No puede pasar más tiempo sin resultados, sin que el caso de mi hija se aclare y los culpables vayan a la cárcel», manifestó Corujo.
Demasiado silencio
La muchacha, cuyo ultraje sexual se procura aclarar, concurrió el 5 de marzo de este año a un local bailable ubicado en pleno centro de Colonia del Sacramento.
Alguien le suministró -según sus propias declaraciones- «algo» en el vaso de la bebida que consumía. Comenzó a sentirse mareada y en esas circunstancias tres o cuatro jóvenes la sacaron del salón, la subieron a una camioneta 4 por 4 y la llevaron a una finca particular en la zona suburbana del Real de San Carlos, donde por espacio de varias horas la violaron, escudándose en el absoluto estado de indefensión en que la víctima se encontraba.
Consumado el bárbaro atropello la dejaron abandonada a la vera de la calle Atanasio Sierra. Una vecina que pasó por allí circunstancialmente fue la primera persona que la auxilió.
De ahí en más, la Policía coloniense insiste con un estribillo: «Estamos trabajando».
«Pero hace ya mucho tiempo que repiten la misma frase, lo que yo quiero es ver resultados, algún avance concreto, porque esto que pasó es gravísimo y no se arregla con palabras de buenas intenciones», señaló ayer Anabel Corujo a este corresponsal.
También se refirió a los estudios de ADN que se realizaron en Montevideo y que con claridad permitirían establecer la identidad de los culpables. «Si se hicieron esos estudios, ¿cómo puede ser que todavía no sepamos los resultados?, preguntó la mamá de Daniela, con justificada desazón.
«Acá hay demasiado silencio, señor, demasiado silencio, y mientras eso pasa resulta que estamos conviviendo con violadores, nos cruzamos con ellos todos los días y, como bien dice el señor ministro, eso se tiene que terminar», concluyó diciendo. *
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