Se cubrió el rostro con un pasamontañas, dijo "a vos mismo" y lo acribilló de seis balazos
Una vez más los trabajadores del transporte lloran la muerte de un compañero. Esta vez le tocó a un chofer de la empresa Cutcsa, que cubría el recorrido 158 con destino a la Gruta de Lourdes. Gustavo Ferreira, de 40 años fue sorprendido en la parada de San Martín y Aparicio Saravia por un hombre que al ascender al coche se cubrió el rostro con un pasamontañas le dijo «a vos mismo», y le descerrajó seis disparos. Tres impactaron en el cuerpo y tres lo hicieron en la cabeza.
El hombre quedó inconsciente sobre el volante y el ómnibus terminó chocando contra un árbol del ornato público. El guarda intentó ayudarlo pero por las heridas que presentaba en la cabeza prefirió comunicarse con una unidad de emergencia. En minutos, una ambulancia se hizo presente en el lugar para atender al herido. Con pérdida de masa encefálica, el chofer fue trasladado al sanatorio del Banco de Seguros donde fue intervenido quirúrgicamente y luego derivado al Círculo Católico donde dejó de existir cerca de las 9 de la mañana.
Varios móviles policiales recorrieron la zona, pero el individuo no apareció. Según testigos era una persona de complexión delgada, entrecano y aparentaba tener unos 40 años. Las personas que esperaban en la parada del ómnibus junto al asesino aportaron importantes datos del individuo que «se mostraba nervioso, caminando de un lado a otro». Los pasajeros, que según las fuentes consultadas eran más de diez, también dieron su versión, aunque ninguno pudo ver con claridad el rostro del asesino.
Reuniones y movilizaciones
En horas del mediodía de ayer y mientras la búsqueda del asesino se hacía más intensa, el presidente de Cutcsa Juan Salgado fue recibido por el ministro del Interior, José Díaz, quien prometió la mayor colaboración posible y aseguró que los investigadores ya estaban tras el asesino y que era cuestión de horas su detención. Salgado manifestó su molestia por la cantidad de rapiñas al transporte y pidió una mayor acción por parte de la Policía. Díaz se comprometió a estudiar un plan de contención y protección de los transportistas pero afirmó que «es muy difícil estar en todos lados al mismo tiempo».
Mientras la reunión se sucedía, los compañeros de Gustavo Ferreira decidieron parar sus actividades y las cooperativas del transporte y los taxistas los acompañaron.
Desde las 11.00 de la mañana Montevideo se convirtió en un hormiguero, con personas que caminaban de un lado a otro intentando conseguir alguno de los pocos taxis que recorrían las calles. Las paradas de ómnibus estaban repletas y cuando pasaba algún coche del transporte interdepartamental ni siquiera paraba ya que tenían su capacidad colmada. Los ciudadanos, como siempre, protestaron por la medida ya que «no se justifica que porque matan a un compañero nos dejen a todos a pie». Otros, algo más comprensivos aseguraban que «la medida es la correcta, el problema está en el ministerio, son ellos los que tienen que hacer algo para que paren de matarlos. Me voy a pie, pero conforme con la lucha».
La Unión Nacional de Obreros Trabajadores del Transporte (Unott), expresaron su congoja y se hicieron presentes en la sede del sindicato de Cutcsa para conversar sobre «el flagelo que nos está tocando vivir».
Durante el correr del día de ayer, se llevaron a cabo varias movilizaciones que incluyeron cortes de calles y largas columnas de ómnibus que marchaban a paso lento. A las cinco de la tarde los dirigentes de la Unott volvieron a reunirse con sus compañeros de Cutcsa para reiterar su apoyo y solidaridad.
En dicha reunión se escucharon voces encontradas, ya que algunos dirigentes estaban conformes con el rápido accionar policial pero otros estaban molestos porque «no sirve que agarren a los asesinos, lo que importa es que no asesinen».
Era un ex compañero
Al confirmarse la muerte del trabajador, el caso fue puesto en manos del Departamento de Homicidios. Los investigadores reunieron las descripciones aportadas por los testigos y elaboraron un identikit para ver si aquellos que vieron el rostro del asesino le daban el «visto bueno». Los interrogados aseguraron que el rostro era idéntico al del asesino, así que los policías ya sabían a quien buscar.
En un rápido recorrido por la zona preguntando a decenas de personas por aquella persona, se llegó a la vivienda donde vivía el hombre junto a su pareja. El detenido, Osvaldo Ruben Da Rosa Colman de 42 años, negó las acusaciones pero en su habitación, dentro de una bolsa, encontraron la ropa manchada de sangre y el revólver calibre 38 utilizado para la ejecución.
El presunto asesino es un ex guarda que al parecer, mantenía una relación amorosa con la misma mujer que lo hacía el chofer ultimado. Los celos carcomieron al hombre que decidió acabar con la vida de «su rival».
Algunos compañeros del chofer, dijeron a la Policía que conocían al asesino que «tuvo un rápido pasaje por la empresa y que nunca se llevó bien con nadie». La otra versión que circulaba entre los trabajadores es que Ferreira habría bajado del ómnibus hace algunos días a dos menores que estaban «pungueando» a los pasajeros. Los jovencitos, antes de bajar le dijeron «sos boleta negro, sos boleta», y se refugiaron en la misma parada donde ayer ascendió el asesino.
Luego de permanecer varias horas en la Jefatura capitalina el hombre fue conducido a la sede judicial donde declaró, y será conducido a las 8.30 del día de hoy, donde nuevamente declarará en el Centro de Investigación Criminal, ubicado en Bartolomé Mitre y Buenos Aires, en el Juzgado 15º de Turno Penal, el juez Ricardo Miguez decretará su procesamiento antes del mediodía de la presente jornada. `
Aparte del presunto asesino, declaran en la jornada dos testigos que son considerados fundamentales para el fallo final.
Tabaré Vázquez: «Esto no es nuevo»
Ni siquiera el presidente de la República Tabaré Vázquez quedó por fuera de la muerte del transportista.
Al salir del evento realizado ayer por la Junta Nacional de Drogas en el Edificio Libertad, el mandatario expresó su congoja y dijo que lo que sucedió «no es nuevo, ya lo estamos viviendo en el país desde hace mucho tiempo y es lamentable que suceda esto. Nos solidarizamos con ellos y tomaremos y seguiremos tomando todas las medidas que podamos para que estos hechos no sucedan».
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