Accidentes y ataques con armas de fuego: bajó el número de muertes de niños y adolescentes
El día miércoles se llevóo a cabo en el anfiteatro del instituto Artigas la presentación del Informe Nacional sobre la Implementación del Programa de Acción 2001 de las Naciones Unidas para prevenir, combatir y eliminar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos del período 2001-2005. Hicieron uso de la palabra la diputada socialista Daisy Tournée y el secretario general del Ministerio de Relaciones Exteriores, doctor José Luís Cancela.
El informe será presentado ante Naciones Unidas, durante la realización de la Conferencia de Revisión sobre el Plan de Acción 2001, que tendrá lugar entre el 26 de junio y el 7 de julio de 2006 en la ciudad de Nueva York. El mismo muestra un diagnóstico de la situación actual, así como planes a futuro. La delegación estará integrada por la diputada Tournée, y por Gustavo Guidobono, integrante de la Asociación de Lucha por el Desarme Civil (Aludec).
Cancela hizo referencia a los pilares de la política nacional en la materia, tanto a nivel nacional, regional e internacional. A nivel nacional hizo referencia a la activa campaña de destrucción de armas de fuego y municiones, decomisadas. La futura implementación de una campaña de información, educación y prevención contra la tenencia de armas de fuego. El involucramiento de todos los actores a nivel gubernamental y de la sociedad civil. En cuanto a nivel regional, hizo énfasis en la búsqueda de una coordinación entre socios, tanto a nivel del Mercosur, como con la OEA. Por su lado, la diputada socialista Daisy Tournée dijo «es imperioso que hagamos los esfuerzos por una cultura de paz, para alcanzar una convivencia pacífica En el mundo se recaudaron cuatro billones de dólares anuales por la venta de armas, ¿cuántas cosas podríamos conseguir con ese capital? En nuestro país existen 582 mil armas registradas aproximadamente y el 90% está en manos de civiles».
Tournée recordó el uso de armas en accidentes domésticos, y nombró los casos de dos jóvenes «Mauro que a los 13 años jugando con un arma le volaron la mitad de su carita y Fiorella que no camina más. Nuestra legislación es inorgánica y antigua».
Lo que dice el Informe Nacional
El informe expresa que hasta el presente no se han detectado grupos dedicados a la fabricación de armas de fuego, ni industrias de armas de fuego. Solamente se han detectado en poder de ciudadanos armas de fuego que se encuentran sin registrar o sin regularizar por sus legítimos propietarios. En cuanto a la aplicación de normas que regulen la fabricación ilícita de armas pequeñas y ligeras no existe al momento una norma que tipifique como delito tal conducta. Sin perjuicio de establecer que por Ley de 2001 se aprobó la Convención Interamericana contra la Fabricación y el Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales relacionados (Cifta). En 2005 se incautaron 1.862 armas de fuego, la mayor cantidad de los últimos cinco años.
Las armas de fuego a ser destruidas provienen usualmente del Poder Judicial y de otros organismos del Estado, incautadas a través del Ministerio del Interior o unidades militares del Interior del país y son remitidas al Depósito Judicial existente en el Servicio de Material y Armamento del Ejército, donde permanecen hasta su reintegro al titular, o vencido el término legal pasan a ser destruidas. El método más frecuente de destrucción es la fundición. De acuerdo con la legislación vigente de 1990 las armas de fuego permanecen en depósito judicial por un plazo de seis años, a espera de una resolución final por parte de del Poder Judicial. En el depósito judicial hay 13.800 armas de fuego que ocupan todo el espacio disponible. Vencido ese plazo, si no hay disposición de la Justicia, las mismas son destruidas en acto público. El pasado 21 de junio se llevó a cabo la destrucción de 2.096 armas, con lo que nuestro país elevaría el número a 20.000 aproximadamente. En 2005 se destruyeron 1.512, 2003 fue el año en que se destruyeron más (3.203). Existe actualmente un proyecto de ley por lo que se busca reducir el plazo del depósito de armas a los tres años.
Todas las armas de fuego deben ser registradas, para lo que se emite una Guía de Posesión de Armas, la cual tiene vigencia de 10 años desde su fecha de emisión.
La Policía Nacional lleva registros en todo el país, en cada jefatura departamental del Título de Habilitación para la Adquisición y Tenencia de Armas de Fuego.
Como consecuencia de la aplicación de la nueva norma reguladora de Tenencia de Armas de Fuego se ha constatado un importante descenso de las solicitudes al respecto. 2002 fue el año en que se otorgaron más permisos de tenencia (8.000), y de 2003 a 2005 han disminuido los permisos de tenencia de arma de fuego. En cuanto a las estadísticas de los permisos de porte de armas, el año 2002 fue cuando se otorgaron más permisos (830), a diferencia de 2004, año en el que se otorgaron solo 583 permisos.
Una letal combinación
No se ha constatado la existencia de una relación entre el tráfico de drogas y armas de fuego. Nuestro país no ha sido ni es un país productor de drogas. Existen pequeños grupos o individuos con capacidad para introducir y exportar drogas, que ocasionalmente se asocian para concretar una operación para luego discontinuar la relación. Las armas de fuego que generalmente utilizan son el producto de delitos menores cometidos por la delincuencia común y que entregan a los traficantes a cambio de droga. De todas maneras dicha relación es de permanente preocupación por la ubicación estratégica de nuestro país en la región y del Puerto de Montevideo.
Según las estadísticas, si bien no hay una información oficial actualizada (se debería actualizar lo antes posibles dice el informe), el aumento que se constataba hasta el año 2000 en la incidencia de muertes por heridas de armas en la población infantil y adolescente se revirtió y a partir de 2000 se constata un descenso en la mortalidad, salvo en los suicidios, que muestran un incremento en 2003 y 2004. En cuanto a pacientes atendidos por agresión con armas de fuego, los números reflejan que 2005 fue el año en el que más personas (723) sufrieron la agresión mediante armas de fuego. Cifra superior a la de años anteriores: 544 en 2001, 706 en 2002, 596 en 2003, y 668 en 2004. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad