Refugiado político congoleño cobraba cien dólares por día del gobierno y en sus ratos libres traficaba cocaína
En un trabajo en conjunto llevado a cabo por la Dirección de Investigaciones de la Policía de Rivera y la Dirección Nacional de Correos se logró la detención de un ciudadano africano con más de dos kilos de cocaína de extrema pureza.
El modus operandi practicado por el congoleño era similar al ya descubierto en diferentes partes del país y que originara varias detenciones de ciudadanos africanos que pretendían despachar cocaína a través de encomiendas enviadas por el Correo.
Tayera Ashien, de 35 años, había sido sometido a una discreta vigilancia por un equipo de investigaciones local, y la tarea que insumió casi tres meses de trabajo tuvo óptimos resultados.
En la tarde del viernes, Ashien se presentó ante la Oficina de Correo local ubicada frente a la sede judicial, donde fue atendido por uno de sus funcionarios. El trámite fue normal. El africano terminó de despachar la encomienda y cuando se disponía a retirarse de la agencia, de la nada aparecieron los tres efectivos que lo seguían desde hacía ya tiempo, quienes procedieron a su detención. De inmediato, con la autorización de la jueza subrogante de 2º Turno, doctora Anabella Pérez, y en presencia de autoridades del Correo, se procedió a la apertura de la encomienda, dentro de la cual se encontraron 2.240 gramos de cocaína de extrema pureza, la que puesta a la venta en el mercado alcanza un valor de casi 40 mil dólares.
Refugiado político
A los investigadores les llamó poderosamente la atención el hecho de que el traficante tuviera documentación uruguaya, por lo que procedieron a verificar los datos filiatorios.
De inmediato llegó la confirmación sobre su nombre, edad y fecha de nacimiento en la República del Congo, estando registrado en nuestro país como refugiado político, motivo por el cual recibe una renta mensual de 100 dólares. En la actualidad, además de tener cédula uruguaya, también poseía carné de atención del MSP y en las próximas horas, luego de declarar ante la jueza actuante, también pasará a tener antecedentes penales en nuestro país.
Este es el segundo caso que se detecta en Rivera, recordando que hace dos meses un nigeriano fue detenido cuando pretendía enviar droga a través de encomiendas. En la oportunidad, el africano había logrado escapar al control de los policías que lo custodiaban en el Juzgado, siendo detenido por el colega Enrique Ruiz, quien se aprestaba a realizar la cobertura del hecho, siendo además el encargado de la oficina de correo local. *
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