Revuelo en una cárcel de Perú por espectacular fuga de un conocido narcotraficante uruguayo
La evasión del uruguayo, que cumplía una grave sentencia por estar implicado en una poderosa organización dedicada al tráfico de drogas a escala, determinó que el Comando de la Policía Nacional dispusiera la separación de Rafael Peláez, jefe de Seguridad Interna del Establecimiento Penal de San Juan Lurigancho, y del personal policial presuntamente involucrado en la falta de controles.
Según el informe de la Inspectoría General, el referido oficial superior junto a cuatro oficiales y siete suboficiales de servicio, habría incurrido en negligencia punible al permitir la fuga del uruguayo Acosta. Los policías, según la Justicia incaica, están implicados en el delito contra la administración de justicia en la modalidad de evasión de reo. Mientras tanto, dicho órgano de control continúa profundizando las investigaciones para el total esclarecimiento de dicha falta, determinando inicialmente que el narco uruguayo habría fugado de ese centro de reclusión aprovechando un descuido de los policías a cargo.
De acuerdo con la investigación que se desarrolló a partir de la evasión, la policía peruana tiene la certeza de que el uruguayo haya cruzado la frontera y ya se encuentre en camino hacia nuestro país donde, dijeron, cuenta con un importante «apoyo logístico».
La fuga del uruguayo cayó como un balde de agua fría entre las autoridades de la nación del Pacífico, en virtud de que su detención había permitido desentrañar los vericuetos de una red criminal muy extendida en la región. En virtud de ello, lo primero que se hizo fue radiar una comunicación de captura recomendada a la Interpol de Montevideo, cuyos funcionarios vienen cumpliendo una serie de diligencias para determinar si el prófugo entró al país por algún paso de frontera, para lo cual se solicitó la colaboración de la Dirección de Migraciones. *
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