Sólo reincide un 7% de los reclusos asistidos en el Centro de Rehabilitación del ex Musto
En esa línea, el gobierno puso en manos del Centro Nacional de Rehabilitación (CNR) la tarea de recuperar y reinsertar a la sociedad a los jóvenes que por una u otra razón delinquieron.
La propuesta -basada en un centro de preegreso- funciona hace cinco años en el predio del ex Hospital Musto, y está compuesto por diversas áreas de trabajo.
El CNR era parte del programa de Seguridad Ciudadana, pero a partir del año pasado, el proyecto pasó a pertenecer a la órbita del Ministerio del Interior. Según los responsables del proyecto, que hasta el momento está dando muy buenos resultados, «la experiencia apunta a disminuir la tasa de reincidencia de los internos egresados del Centro; incrementar los recursos personales de los internos en su conducta, afectos, valores, y potenciar el proceso de adquirir y profundizar conocimientos».
El ingreso es voluntario y es una experiencia que se realiza por única vez, rechazando cualquier falta grave que puede determinar su expulsión.
El centro cuenta con una gran variedad de programas elaborados por expertos en la materia y que están orientados a desarrollar la intervención educativa y prosocial. En el informe elaborado por el propio gobierno, se destaca la importancia de que gran parte de los reclusos -un 88% proviene del Comcar, y en su mayoría están recluidos por el delito de rapiña (un 85%). En cuanto a su situación jurídica, el 27% está procesado, mientras que el 73% son penados.
También se explica que los reclusos acceden a la educación formal impartida en el Centro, además de contar con talleres donde reparan enseres de la Institución, pero también realizan trabajos hacia fuera.
El conjunto de programas y elementos de formación desplegados en todas las áreas dentro del proyecto, permiten al joven reinsertase en la sociedad una vez cumplida su pena. Para ello, dependiendo de su evolución en la Institución y de la etapa en la que se encuentre, los reclusos pueden cumplir jornadas laborales fuera del CNR, recuperando hábitos, cumpliendo horarios y preparando su salida en libertad.
La propuesta es valorada positivamente por el Poder Judicial, basando sus definiciones en los informes que los técnicos del Centro realizan.
Las bajas cifras de reincidencia avalan el trabajo en la Institución. Tan solo un 7% de los ex internos vuelve a delinquir, mientras que la media nacional supera el 50%.
Una experiencia similar se lleva a cabo en cárceles chilenas semiprivadas, donde los reclusos son fomentados por educadores a trabajar y ganarse su propio dinero con la intención de que un vez fuera del establecimiento busquen la forma de ganarse la vida de forma honesta y con una vasta experiencia en varios rubros. *
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