Tras la reconstrucción de la tragedia, abogado de una familia aseguró que existieron responsabilidades penales

Vecinos de Young piden a la Justicia que no haya procesamientos para no afectar la paz

Tras la reconstrucción del accidente en Young, Gustavo Salle, abogado de la familia de una de las víctimas, dijo que quedó en evidencia que quienes organizaron la prenda son responsables de la tragedia.

«Habiendo participado como observadores de la reconstrucción, ratificamos plenamente que la tragedia ocurrió en función de un caos organizativo y falta de controles», afirmó Salle.

Asimismo responsabilizó a Canal 10, al Ministerio de Salud Pública, al Ministerio del Interior y al de Desarrollo Social; «todas estas instituciones contribuyeron a través de distintos operadores de la forma caótica en que organizaron y desarrollaron la prenda».

Salle explicó que la seguridad perimetral quedó en manos de participantes del Plan de Emergencia por decisión del Ministerio de Desarrollo Social: «Habían delegado la seguridad a través del cordón perimetral en personas beneficiarias del Panes, por pedido aparentemente de la ministra de Desarrollo Social».

El abogado expresó que evidentemente no fue reconocida la autoridad de estas personas sobre el operativo de seguridad. Aclarando, por las dudas, que su queja se centra en la poca idoneidad en materia de seguridad que tenían los que fueron designados como responsables.

Salle destacó la amplia distancia entre el maquinista y quien daba las órdenes para mover la locomotora impedía coordinar maniobras: «Según las declaraciones estamos hablando de entre 30 y 70 metros», comentó el abogado a Montevideo Portal.

«A mí no me cabe la más mínima duda de que acá hay responsabilidades penales de un conjunto importante de personas. Todo aquel que participó en la faz organizativa tiene responsabilidad penal», afirmó el abogado.

A la reconstrucción fueron llamados cuatro policías que presenciaron la tragedia: «Esos policías concurrieron y estaban mirando cómo se desarrollaba la prenda, estaban de espectadores, según sus propias declaraciones, en ningún momento tuvieron un rol activo en la preservación de la seguridad, ellos estaban cumpliendo lisa y llanamente el rol que les había asignado el comisario».

La reconstrucción de la tragedia de Young comenzó al mediodía del miércoles. La instancia, considerada fundamental para la decisión del juez Suñol, fue aplazada en reiteradas oportunidades y no fueron difundidas con claridad las condiciones en las que iba a realizarse.

Tal es así, que Salle viajó al pueblo sin saber si le iban a permitir o no presenciar la reconstrucción, según informó, mientras viajaba, al programa No Toquen Nada.

Las condiciones en las que se llevaron a cabo las audiencias anteriores dejaron muy disconforme al abogado, dado que prácticamente no se le permitió asistir a ninguna de ellas.

Sobre este punto, Salle puntualizó que la participación como observadores en la reconstrucción fue «un paso muy importante» porque le permitió constatar su idea desde el lugar de los hechos.

La familia Recoba pidió a Canal 10 una indemnización por 400 mil dólares, monto que de ser adjudicado será donado a una obra social como prueba de que no es el dinero lo que motivó la demanda.

Por la causa ya declararon el conductor de Desafío al Corazón, Humberto de Vargas, diez integrantes del equipo de producción, el director del Hospital, Juan Pablo Apollonia, familiares de Jonathan Muñoz, que murió en la tragedia y la profesora Adriana Borba, encargada de la seguridad de la prueba.

 

La voz de los vecinos

El accidente sucedió en marzo cuando unas 200 personas tiraban de una locomotora que luego no pudieron frenar. Sólo familiares de una de las ocho víctimas fatales, decidieron realizar una demanda, mientras que el resto entendió el hecho como un accidente inevitable.

Precisamente varios habitantes de la ciudad remitieron una carta a LA REPUBLICA, en uno de cuyos párrafos dice: «Entendemos los principios y las normas, sabemos las eventuales responsabilidades, tampoco desconocemos la responsabilidad de las víctimas, pero por sobre todo no queremos más dolor, ni desequilibrio, ni injusticia. Confiamos en la Justicia, en los valores, por eso nos presentamos con esperanza de estar representados por operadores jurídicos que no se mantengan ajenos a la realidad».

Los vecinos de Young dicen «nuestros propios familiares fallecidos y nosotros mismos heridos aquel día, no entendemos justo provocar más daño inculpando a quienes solo quisieron hacer un bien y por una fatalidad resultase de otra manera. Si así sucediera, si hubiera procesamientos, queremos que la sede, la señora fiscal y también la sociedad en general sepan que nuestro sufrimiento aumentaría en lugar de disminuir. Que nuestra pena sería mayor y que no habrá reparación moral para nosotros en ello. Entendemos que lo cierto es que lejos de reparar, de mantener un equilibrio social, los eventuales procesamientos, solo generarían un mayor desequilibrio social. Provocarían más familias afectadas, dejando atrás el inmenso deber de restauración que tiene el derecho penal en concreto. ¿No se generaría más desequilibrio en pos de equilibrar?, se preguntan.

En la parte final de la misiva expresan «pedimos, sin desconocer la autoridad de la señora fiscal que merece todo nuestro respeto, que no haya ningún tipo de procesamientos derivados de este hecho con marcada pluricausalidad, afectando aún más, la paz, el equilibrio y la convivencia social». *

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