Alemania sigue conmovida por el caso de los nueve bebés muertos

Una madre compareció ante una corte de Francfort del Oder por infanticidio, tras el descubrimiento el verano (boreal) pasado de los cadáveres de nueve bebés, un drama psicológico, familiar y social que ha conmocionado a Alemania.

Sabine H., una ex asistente de dentista desocupada, hoy de 40 años, guardó silencio ante los jueces cuando oyó las acusaciones por el asesinato entre 1992 y 1998 de ocho de sus nueve bebés, poco después de su nacimiento en Francfort del Oder (al este de Berlín).

Hay prescripción por el noveno bebé, ahogado en la taza del inodoro en 1988. La mujer puede ser condenada a 15 años de prisión. El caso no tiene precedentes en la historia judicial de Alemania.

«Mi cliente no quiere declarar nada sobre los cargos», dijo el abogado de Sabine H., Matthias Schoeneburg, en la primera audiencia del tribunal.

La corte leyó en la sala el protocolo del interrogatorio realizado el 1 de agosto de 2005, inmediatamente después de la detención de la mujer.

«No los dejé morir premeditamente, sencillamente los abandoné, no me ocupé más de ellos», dijo entonces la madre de los bebés, quien adujo que tenía miedo porque su marido no quería que tuviera más hijos.

En la mayoría de los casos, la mujer fue acusada de haber dejado sin atención a sus niños hasta que sucumbieron. Los cuerpos de los recién nacidos fueron ocultados en los tiestos de flores de su balcón, antes de llevarlos a la casa de sus padres.

Este sórdido caso pone de relieve la miseria social en la extinta República Democrática Alemana (RDA), donde el desempleo roza el 20%.

Los restos de los cadáveres, disimulados en tiestos de flores, cubos y un viejo acuario, fueron descubiertos por casualidad el 31 de julio de 2005 por un vecino que ponía en orden un garaje de los padres de la mujer, a una decena de kilómetros de Francfort del Oder.

«La dificultad es probar que los bebés vivían al momento de nacer, los resultados de las investigaciones no son explícitos», indicó a la AFP Matthias Schoeneburg.

Los análisis de ADN probaron que los nueve recién nacidos eran de la acusada y de su marido, quien afirmó que no se dio cuenta de nada y que compareció también como testigo. La pareja, divorciada posteriormente, tiene además otros tres hijos vivos, todos mayores. En 2004, la mujer dio a luz a una niña, nacida de una relación con otro hombre. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje