Rapiñeros y homicidas duermen hasta tarde y se acuestan de madrugada
Así como el sábado es el día de la semana en el que más hechos de violencia se producen, hay más probabilidades de que ocurran en la segunda mital del día, según el estudio de las estadísticas policiales. Si bien esta realidad se sostiene en las tres situaciones analizadas (homicidios, rapiñas y suicidios), cada una de ellas presenta sus propias características y excepciones que confirman la regla.
De los 45 crímenes acaecidos entre el 1º de enero y el 26 de junio de 2000, 20 de ellos se cometieron entre las 18 y las 24 horas. Teniendo en cuenta las cifras de días de la semana, entonces es más probable que de haber un homicidio, éste se produzca un domingo en sus últimas seis horas.
Como podría especularse de antemano, la noche, la oscuridad y el poco movimiento sobre la ciudad generan un ámbito favorable para los asesinos. Si como mitad del día se tomara el tramo que va entre las 18 y las seis de la mañana esto queda demostrado numéricamente. El 71 por ciento (32) de los homicidios ocurre en esa franja.
Rapiñas
Este planteo se mantiene de manera casi igual para el caso de las rapiñas. El 72 por ciento de estos delitos ocurren entre las 18 y las seis de la mañana. Antes de las cero hora los comercios figuran como los más perjudicados, mientras que a medida que la noche se aleja y la madrugada avanza, los peatones, automovilistas en general, y los taxistas y omnibuseros en particular, desplazan a los negocios del ranking.
Pero al tomar el día por sus mitades normales la más violenta resulta ser la que arranca después del mediodía. Durante ella se denunciaron 1.422 de las 2.291 rapiñas. El reloj que se observa en la infografía sobre esta modalidad permite decir que la mayoría de los rapiñeros comienza su «trabajo» fuerte después del mediodía y lo extiende hasta altas horas de la madrugada. Algo similar pasa con los asesinos.
Suicidios
La estadística de las horas con respecto a los suicidios demuestra que entre las 12 y las cero se producen la mayoría de ellos (24 de 45 en el primer semestre del año).
Sin embargo a diferencia de las otras dos situaciones, si al día se lo divide ente las 18 y las seis, durante la noche se producen menos casos que durante el día.
Teniendo en cuenta la gráfica de los días, el nivel de autoeliminaciones no experimenta variaciones significativas: oscilan entre cinco y siete casos diarios, salvo los lunes, cuando se dispara a nueve.
Si se asocia el día con el horario más habitual en el que ocurren los suicidios, entonces al comenzar una semana y entre las 6 y las 12 del mediodía es más probable que un montevideano decida terminar con su vida.
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