Gobiernos del Caribe recurren al FBI y a Scotland Yard y la Policía se enfurece
Gobiernos del Caribe apelan a agencias policiales y de seguridad de Estados Unidos y Europa para combatir al narcotráfico, el lavado de dinero y las pandillas violentas, lo que ocasiona gran variedad de conflictos. Expertos del Buró Federal de Investigaciones (FBI) o de Scotland Yard (policía de investigación de Gran Bretaña) brindan apoyo a fuerzas policiales caribeñas y les aportan su experiencia.
Pero algunas de sus contribuciones han sido, por ahora, inútiles. La mayoría de los tribunales de la región aún no aceptan grabaciones de audio y video y análisis de ADN como evidencia, lo que dificulta el procesamiento judicial de casos severos y de alta repercusión pública.
Jamaica, que durante la mayor parte de la década del 90 soportó 1.000 asesinatos anuales, fue el primero en apelar a oficiales extranjeros.
El primer ministro P.J. Patterson ofreció el cargo de comisario asistente -el tercero en la escala jerárquica policial- a un funcionario de Scotland Yard. Además, dijo, podría contratar hasta 10 expertos de esa procedencia. Trinidad y Tobago, país rico en petróleo y gas asolado por violentas pandillas vinculadas con el narcotráfico, secuestros y otros delitos violentos, contrató a 39 oficiales extranjeros. La medida no cayó bien en la Asociación Social y de Bienestar Policial local.
«Nunca hubo ninguna consulta, y todo lo que sabemos es lo que oímos y vimos en los medios de comunicación. Ha decaído el ánimo del servicio policial y, a menos que el gobierno aborde ciertas cosas, la situación no cambiará», dijo el portavoz de la asociación, Noel Chase. *
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