A juicio magnates de la televisión en Perú por complot mediático con Alberto Fujimori
Los mayores magnates de la televisión en la década pasada en Perú, acusados de alquilar la pantalla chica en favor del ex presidente Alberto Fujimori en uno de los casos de mayor corrupción mediática en América del Sur, serán juzgados en Lima tras haber sido extraditados desde Argentina.
José Enrique Crousillat (73 años) y su hijo José Francisco Crousillat (41) comparecerán resignados: fueron filmados recibiendo 14 millones de dólares de Vladimiro Montesinos, la eminencia gris del gobierno de Fujimori (1990-2000).
Los propietarios de América TV pusieron los informativos de su canal y sus programas periodísticos al servicio de Fujimori y sus planes de reelección el 2000, alimentando la caza de brujas contra sus adversarios en base a calumnias.
El propio Montesinos, ex jefe de los servicios de inteligencia de Fujimori, filmó a hurtadillas en video los pagos que hacía en su oficina. Las cintas le servirían para chantaje en caso de una marcha atrás, pero no fue necesario.
«El caso Crousillat es el más emblemático de las 16 extradiciones que ganó Perú desde 2001 en su lucha contra la corrupción», dijo a la AFP Iván Montoya, jefe de la división de extraditables de la procuraduría anticorrupción.
«Entre extraditables y extraditados, tenemos unos 40 casos vinculados al régimen de Fujimori, siendo el más importante el del propio ex presidente, cuyo proceso está en curso en Chile», recordó el procurador Montoya.
La paradoja es que los Crousillat retornan en plena campaña por el balotaje presidencial del 4 de junio, cuando la lucha anticorrupción no destaca en los debates entre el nacionalista Ollanta Humala y el socialdemócrata Alan García.
La extradición de los Crousillat constituye una victoria para la justicia peruana que los persiguió durante 5 años en Argentina y Chile luego que fugaran de Perú. El juicio empezará el jueves 25 de mayo. Ambos podrían ser condenados a entre 4 y 8 años de prisión por los delitos de peculado y asociación ilícita. Crousillat hijo afronta además una tercera acusación por corrupción de funcionarios.
La prensa informó con amplitud sobre el caso y sobre el papel que jugó la televisión bajo Fujimori, como medio de expresión para «demoler» rivales y dejarle el camino libre al ex mandatario para su polémica reelección del 2000.
El triunfo del caso Crousillat compensa la derrota que sufrió el Estado peruano en enero pasado, cuando Suiza denegó la repatriación de Ernesto Schütz, ex propietario de la cadena Panamericana televisión.
Otro empresario de televisión, Julio Vera, ex propietario de Andina TV, se halla refugiado en Chile, de donde la justicia peruana pretende extraditarlo.
Los ex hombres fuertes de América TV, canal que fue forzado a cambiar de dueño debido a deudas tributarias durante el gobierno de Alejandro Toledo, han sido recluidos en el penal para reos primarios San Jorge, en Lima.
José Enrique y José Francisco Crousillat arribaron a Lima el miércoles desde Buenos Aires, donde estuvieron detenidos más de un año mientras duraba el largo proceso de extradición. *
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