Otra vez el terror se apoderó de la carretera: cuatro muertos en choque frontal entre ómnibus y camión
La unidad 35 de la empresa Posadas había partido de la terminal departamental a las 4 de la madrugada del domingo con destino Tacuarembó-Melo.
Era conducida por Carlos Fabián Ferreira Suárez, quien llevaba como acompañante al guarda de apellido Borges, y a un amigo identificado Juan Francisco Díaz Cámara, chofer de la empresa, que se encontraba en su día franco y había pedido ser llevado a Tacuarembó a visitar a unos familiares.
Las primeras paradas dentro de la ciudad y los pocos pasajeros habituales de un día domingo, hacían presumir «un viaje más» en la vida de los tres empleados.
Pero lejos estaban de pensar de que a pocos minutos los esperaba agazapada la muerte, cuando ya en las afueras de la ciudad, habiendo traspasado la última rotonda frente a la Zona Franca, chocaron en forma frontal con un camión con zorra de la empresa «Transportes Cuello» que llegaba a Rivera cargado de cebada.
El chofer del pesado rodado fue identificado como Alvaro Marcelo Cattáneo, un empleado con varios años en la empresa.
El impacto fue terrible y tanto el ómnibus como el camión se transformaron en una masa de hierros retorcidos, a la vez que un Toyota Corolla, matrícula RA-3994 que venía detrás del ómnibus se encontró de frente con el camión totalmente desgobernado, colisionando en forma frontal, resultando sus integrantes ilesos lo que de acuerdo al estado del vehículo puede considerarse un verdadero milagro.
Las versiones indican que el chofer del pesado camión, por circunstancias que se procuran establecer, perdió el dominio del rodado saliendo de su senda para impactar de frente contra el ómnibus.
Imágenes desgarradoras
Las imágenes posteriores al accidente fueron realmente dantescas, ya que entre los gritos de dolor de algunos pasajeros del ómnibus comenzaron a aparecer los cuerpos de las infortunadas víctimas.
En la cabina del ómnibus quedaron los cuerpos de Ferreira Suárez y Díaz Cámara y en los primeros asientos de la unidad el de Mary Silveira, persona sumamente apreciada en la zona de Pueblo Nuevo.
En tanto que los bomberos y la Policía tuvieron que trabajar arduamente para rescatar el cuerpo de Cattáneo que quedó atrapado entre los hierros retorcidos de la cabina del camión.
En el lugar se hicieron presentes unidades de Policía Técnica, Seccional 9ª, Bomberos y Caminera, los que tuvieron la difícil tarea de desviar el tránsito a una hora en la cual comienzan a llegar los ómnibus de las diferentes empresas procedentes de Montevideo, cuyos pasajeros pudieron observar de cerca las imágenes que, de acuerdo a lo que muestran las fotografías, marcan la magnitud de la tragedia. *
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