Llegó a una casa a pedir comida y terminó quemando los muebles
Un joven de 28 años terminó tras las rejas, después de protagonizar un hecho que revela en toda su dimensión el grado de locura y de violencia que se vive en estos tiempos.
PDSR se había largado a «andar caminos», y en una de esas vueltas llegó hasta la zona de Riachuelo, a pocos kilómetros de Colonia del Sacramento.
Como no tenía nada para comer se arrimó a una vivienda particular, golpeó las manos y cuando se asomó el dueño de casa le solicitó -hasta allí en forma correcta- «algún alimento».
Antes de que su interlocutor le respondiera,el caminante se metió dentro de la vivienda, por lo que el propietario se vio en la obligación de alertar a la Seccional 16ª de la localidad.
Para tratar de ahorrarle un mal momento al intruso lo invitó reiteradamente a que se retirara, pero parecía que el caminante estaba «en otro mundo».
Fue en ese momento cuando llegaron los uniformados y PDSR, enceguecido de furia, comenzó a prender fuego algunos muebles de la vivienda y a amenazar a los agentes que los atacaría con un cuchillo.
Pocos minutos duró aquel delirio ya que los policías lograron dominarlo y marcharon con él para la seccional. Previamente los uniformados debieron ayudar a extinguir las llamas que ya se habían empezado a propagar.
El extraño individuo fue puesto a disposición judicial y el magistrado lo procesó por el delito de «incendio» y lo remitió a la cárcel departamental de Piedra de los Indios.
El vecino que pasó por tan desagradable momento asegura ahora que «por más que vengan a golpearme la puerta, no le abro a nadie más».
Desvalijó una casa y cayó
Aprovechando la ausencia de los moradores, un «amigo de lo ajeno» pudo entrar a una vivienda particular ubicada a la vera de la ruta Nº 1, a la altura del kilómetro 172,500, y se llevó todo lo que pudo guardar en los bolsos que portaba.
Radicada la denuncia correspondiente, personal de la Seccional 1ª de Colonia del Sacramento se puso en movimiento y detuvo a tres sospechosos, todos ellos mayores de edad.
Los tres aseguraban en la comisaría que nada habían tenido que ver con ese robo, pero a uno de ellos se le terminaron las evasivas cuando al efectuar un allanamiento en su domicilio los uniformados encontraron los bolsos con un nutrido cargamento que incluía alhajas, relojes, calzado deportivo, zapatos, perfumes y una cámara fotográfica, entre otros muchos objetos.
Los legítimos dueños reconocieron que todo eso era lo que faltaba de su casa y el paso siguiente fue que la Justicia procesó a Alejandro Ismael Saldaña Dible, de 23 años, imputado del delito de «Hurto especialmente agravado».
El mencionado, que cuenta en su haber con dos procesamientos anteriores por hurto y lesiones, fue remitido a la cárcel departamental de Piedra de los Indios. *
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