Rebelión ante los robos: cada vez son más los que se animan a hacerles frente a los ladrones
En la edición de ayer, LA REPUBLICA daba cuenta de un empleado que a pesar de haber sido apuntado con un arma de grueso calibre en su cabeza, no se amilanó y se trabó en lucha con el delincuente. Sorprendido por la valiente actitud, los compinches del maleante se dieron a la fuga, mientras que el empleado le daba una verdadera paliza a su oponente. En determinado momento se escuchó un disparo y el delincuente cayó herido, debiendo ser intervenido quirúgicamente algunas horas después. Un día antes, la valentía de una anciana que enfrentó a sus agresores a capa y espada sorprendió a la Policía. La pobre mujer fue encerrada en un gallinero, pero lejos de resignarse gritó tan fuerte que puso a los ladrones en fuga.
Ayer, un distribuidor de frutas y verduras fue quien sacó a relucir su furia contra la delincuencia. El hombre descargaba mercaderías en un almacén de Camino Cibils y Camino Bufa, junto a dos empleados, cuando fue abordado por dos sujetos quienes portando armas de grueso calibre le exigieron la entrega del dinero. Con una tranquilidad pasmosa, el hombre sacó de su bolsillo mil pesos y se los entregó. Contentos con el botín los ladrones emprendieron la fuga a pie por Cibils. Cuando los delincuentes apenas habían cruzado la calle, el repartidor tomó de la guantera un revólver calibre 3,57 y abrió fuego. La agresión fue contestada por los malvivientes que se tiraron al piso y comenzaron a rodar. La buena puntería del repartidor llevó a que uno de los delincuentes fuera herido sin afectar ningún órgano vital. El compinche, lejos de prestarle asistencia se dio a la fuga por un monte del lugar. El trabajador recuperó su dinero y el delincuente quedó a disposición de la Justicia en una sala de hospital. *
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