Se hacen los enojados para explorar detalles internos de una finca particular y luego atacar

Nuevo ardid de maleantes: "Su número está en mi captor y desde ahí me amenazan de muerte"

Esta nueva modalidad es para conocer movimientos internos con la intención de robar, copar una casa particular o extorsionar a sus moradores.

«Acabo de recibir una llamada de amenaza de muerte desde ese número y fue un hombre quien habló», comienza reclamando con vehemencia el individuo al sorprendido dueño de casa o a su señora. Para los «rastreadores» la cosa se pone más fácil cuando atienden niños, ya que los menores, dada su natural inocencia, son más proclives a dar detalles de movimientos internos de su casa.

En muchas oportunidades los desconocidos logran sus propósitos, ya que la persona que contesta se siente presionada por «la angustia y molestia» del que está reclamando por su seguridad.

Es entonces cuando se cometen errores muy naturales que se convierten en información valiosa para los delincuentes con respuestas como las siguientes: «Eso no puede ser, aquí no hay ningún hombre», «yo vivo sola con mis hijos», «la casa está sola hasta la noche», «los señores no están», «mis papás no están», «solamente está la empleada», «yo rento y estoy solo», «estuve fuera todo el día», «acá no hay nadie hasta las diez de la noche, porque trabajamos todo el día».

En el departamento de Canelones se han producido varios casos y el diario El Corresponsal ha denunciado públicamente la situación por la que están atravesando varios ciudadanos.

Una vez que los delincuentes obtienen la información deseada a los pocos días comienzan con la segunda etapa de la operación. Llaman nuevamente y dicen «los tenemos bien controlados, sabemos exactamente a qué hora entran y salen, quién está en la casa, cuántos hijos tiene, y si no quiere que le pase algo a sus hijos o a su esposa (o) tiene que darnos dinero».

Una señora recibió su primera llamada hace una semana alrededor de las 19 horas y dijo que allí no vivía ningún hombre, que ella vivía sola con su hijo de 5 años y la empleada doméstica se retiraba a las cinco de la tarde. En ese momento, la mujer no pensó que la llamada era un ardid, ya que le hablaron con suma angustia.

Desde hace 48 horas, la señora está recibiendo llamadas amenazantes. Los delincuentes dijeron que iban a secuestrar al hijo si no les entregaba cierta cantidad de dinero o, en caso contrario, la visitarán en su casa para matarla al igual que al niño. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje