La mayor confiscación de contrabando de la historia: U$S 8 millones en Zona Franca
La intervención fue efectuada por Aduana en un predio del departamento de San José (Zona Franca de Libertad), al que había sido transportado un contenedor que, el año pasado, había merecido una intervención aduanera y judicial por abandono infraccional, que no obtuvo resultados positivos en mérito de que el cargamento fue reclamado por su propietario.
Esas mismas instancias determinaron que el contenedor, que había ingresado al país procedente de China por el Puerto de Montevideo, fuera entregado a una firma Despachante de Aduana, como titular de la mercadería, que lo trasladó al enclave aduanero referido, sin cumplir las exigencias documentales para ello.
En esta segunda intervención efectuada por Aduana, se dispuso, mediante orden judicial, la retención del cargamento, por presunción de contrabando y falsificación de marcas.
La inspección física correspondiente determinó que en el contenedor había 23.000 carteras, bolsos y monederos de una reconocida marca internacional (Louis Vuitton y Fendi) que eran falsificados, según determinaron los técnicos especializados convocados por la Justicia ante la denuncia presentada por los representantes de la firma en Uruguay.
Asimismo en el interior del contenedor fueron ubicadas 2.368 memorias digitales para soporte informático, menos del 10% de la cantidad declarada en la documentación que sustentaba la operativa aduanera que se pretendió efectuar con el cargamento, configurándose entonces la presunción de contrabando.
La Justicia actuante dispuso el decomiso de la totalidad de la mercadería, de un valor comercial estimado en 8 millones de dólares así como también la continuidad del proceso respectivo con los responsables de las empresas involucradas en la maniobra abortada.
Quisieron devolver contenedor a China
Un contenedor originario de China, presuntamente destinado a Paraguay y que se encontraba en la terminal marítima, fue sometido a investigación a partir de la gestión que se intentó efectuar por parte de una empresa naviera para retornarlo al país de origen, una acción que no está permitida en la operación aduanera de Tránsito en la que se amparaba el cargamento.
Asimismo la profundización de las investigaciones permitió determinar que la empresa presuntamente destinataria del cargamento en Paraguay era inexistente, ante lo cual se dio intervención a la Justicia para que autorizara indagatorias complementarias.
Tras procederse a la apertura del contenedor se pudo determinar que el cargamento estaba compuesto por 49.700 camisetas y shorts de instituciones deportivas (clubes de fútbol) de Argentina y Brasil.
Se estableció entonces que 25.400 conjuntos deportivos carecían de grifas que permitieran establecer el origen, mientras que los restantes 24.300 conjuntos lucían las marcas Nike, Umbro y Topper, cuyos representantes en Uruguay, convocados por Aduana determinaron a través de los peritajes técnicos correspondientes que no eran prendas originales.
A partir de entonces se realizó, por parte de las empresas afectadas, la correspondiente denuncia judicial por falsificación de marca.
El magistrado actuante dispuso la incautación de la mercadería por un valor comercial estimado en U$S 270.000 y la continuidad de investigaciones para determinar otras derivaciones de la maniobra abortada por Aduana y que, por las características de la mercadería, formaba parte de una acción para la introducción ilegal de productos en los países de la región. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad