La Policía habría identificado marca y modelo del coche que le aplastó la cabeza

Un hombre lo atropelló en la ruta, lo mató y escapó; ahora su madre clama por justicia

No hubo testigos y tampoco nadie hasta ahora asumió la autoría del hecho. La madre del joven, Blanca Clavijo de Arriola (49), hizo un desgarrador llamado a las autoridades para que le den explicaciones en torno a lo ocurrido, y para que se sepa quién o quiénes fueron los responsables de la violenta muerte de uno de sus siete hijos.

La mujer narró a este cronista que esa noche varios de sus hijos, tras la finalización del corso de carnaval en la ciudad de Pan de Azúcar, tomaron rumbo a la localidad de Las Flores, en bicicleta, y que ella junto a otra mujer «hacían dedo» en la salida de la ciudad a la espera de alguien que las arrimara al mismo lugar. «Yo estaba incluso cuando él pasó (Jhonnatan), él siguió para adelante y nosotros lo vimos hasta que se perdió en el repecho (donde fue arrollado).

A veces pienso que si se hubiera quedado conmigo no le hubiera pasado, pero las cosas estaban de pasarle», narró la acongojada madre. En ese momento el tránsito no era intenso en una zona donde convergen la Ruta 9 y la Interbalnearia a través de un intercambiador aéreo, aunque por donde estaba Blanca, en aproximadamente una hora, pasaron tres camiones, un ómnibus y cinco o seis automóviles, todos minutos antes de que ocurriera el accidente. La mujer dijo que ninguna autoridad le explicó nada hasta el momento de lo que puede haber ocurrido, aunque LA REPUBLICA pudo hacerse de gran cantidad de información. «No me han dicho nada, lo único que me dijo el juez es que murió instantáneamente. Me dijo que estaban investigando pero que no tenían nada, que no tenían pruebas, pero yo pienso que si tenían como dicen el paragolpe del auto, alguna huella tiene que tener, no me digas que vas a tener un vehículo y que no lo vas a tocar, o tu mecánico», dijo.

También le llamó la atención el punto de la ruta donde estaba el cuerpo, «me llamó poderosamente la atención porque son unos chiquilines que están acostumbrados a andar en bicicleta, ellos toda la vida anduvieron desde que eran chiquitos, y nunca jamás uno de ellos, por más tomado que fuera, pasaba hacia el otro lado (hacia la izquierda). La bicicleta no me la han devuelto, de él no me han dado nada, incluso ni la partida de defunción… lo único que parecería que rompió fue el manillar que quedó aplastado y el asiento que se voló, pero demás nada; no entiendo cómo si fue arrastrado por el auto, cómo no lo pasó por arriba con bicicleta y todo. Hay pila de explicaciones que no las entiendo».

Pero al margen, la mujer sospecha de que se haya tratado de un acto premeditado, porque Jhonnatan había sido amenazado, «te da que pensar en el sentido de que por qué no paró la persona… dicen que a trescientos metros había una huella de vuelta para el otro lado, pero ¿por qué no paró? Yo no puedo creer que una persona sea de sangre tan fría, que haya dado vuelta, haya mirado de lejos dónde estaba el chiquilín tirado y no haya parado».

Aseguró que lo único que espera es que le expliquen lo ocurrido, «porque yo sé que no me lo va a devolver nadie, pero te podrás imaginar que si le hizo eso a él, ¿cuántos chiquilines hay en la carretera, cuántos van a un baile?, porque de aquí nomás de Pan de Azúcar van muchos al baile de Las Flores; van a dedo, van en bicicleta, porque son 15 minutos. ¿Cuántos van a pasar bien y de repente por un inconsciente o por una persona que está loca no vuelven más?», se preguntó al tiempo que reconoció que su hijo esa noche estaba «tomado, incluso los que lo conocen saben que estaba tomado, pero borracho no».

Finalmente envió un mensaje a la persona que conducía el coche que mató a su hijo: «Yo le diría… yo sé que no me va a devolver a Jhonnatan nunca, pero que tenga cuidado que otros chiquilines no tienen culpa, y si fue alguno que le quiso hacer daño a él solamente, que Dios lo ayude, porque yo no lo puedo perdonar nunca».

 

Auto y modelo identificados

Independientemente de todos los reclamos de Blanca Clavijo, este cronista confirmó que la Policía ha trabajado sostenidamente en el caso, y luego de recorrer diferentes automotoras y concesionarias del departamento de Maldonado, logró identificar el tipo de coche que embistió y mató al joven.

Otras averiguaciones nos permitieron establecer en forma exclusiva, que las piezas plásticas encontradas corresponderían a «la careta» de un Citroën C4 de color bordeau (y no azul como se presumió en un primer momento), modelo que ingresó al mercado uruguayo hace solo algunos meses y del cual circulan actualmente pocas unidades.

En este extremo de las investigaciones, ayer mismo una delegación policial viajaba a Montevideo en procura de llegar hasta un importante taller donde en las primeras horas del pasado lunes 6, habría ingresado un coche de este modelo. Su titular habría señalado: «Anoche agarré un perro en la Interbalnearia».

La Policía incluso, cuenta con la identidad de la persona y por supuesto todos los detalles identificatorios de ese vehículo.

De fracasar este extremo de la investigación, la Policía podría tomar un rumbo radicalmente opuesto, en la medida en que el joven muerto había sido protagonista años atrás de una serie de incidentes en la ciudad de Pan de Azúcar, en uno de los cuales resultó amenazado de muerte por un hombre.

 

Muerte instantánea

El cuerpo de Jhonnatan Raúl Arriola Clavijo, apareció tirado en la ruta a la altura del kilómetro 96,500 de la Interbalnearia. No hubo testigos, aunque a los pocos minutos otros vehículos que acertaban a pasar por el lugar e incluso familiares del muerto, se encontraron con el horrendo cuadro.

Con un alto grado de alcohol en sangre, según las pericias, conducía una bicicleta con destino a un baile en la localidad de Estación Las Flores, a unos 10 kilómetros de allí.

Murió en el acto por estallido de cráneo y pérdida total de masa encefálica, y no presentaba lesiones de entidad en ninguna otra parte del cuerpo. En el escenario estaba su bicicleta, apenas con un golpe en la horquilla trasera y su asiento salido, y metros más adelante no menos de 30 pequeños trozos de plástico de color negro pertenecientes al vehículo que lo atropelló. Todo hace suponer que se encontraba sobre la ruta haciendo alguna reparación en el birrodado, o que se cayó producto de una importante ingesta de alcohol, justo antes de que pasara el vehículo que lo arrolló. La otra hipótesis, en principio bastante más lejana, es que haya sido embestido en forma premeditada. *

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