Plan de amotinamiento y fuga abortada: varios reclusos serán trasladados al Penal de Libertad
«Piquen esa pared, ahí escondieron un arma», fue la primera revelación hecha por un preso que puso en marcha un fulminante operativo de requisa en la cárcel de Santiago Vázquez, en la noche del pasado lunes, como adelantó ayer LA REPUBLICA.
La información aportada por el interno fue confirmada de inmediato cuando efectivos de la guardia de contención (guardia de choque) empezaron a romper con las culatas de sus carabinas la pared señalada. El escombro aún fresco cayó rápidamente y empotrada entre los agujeros de un bloque fue encontrada una pistola calibre 22 con toda su munición.
El hallazgo disparó de inmediato un procedimiento de gran envergadura que se extendió a la guardia perimetral, hacia donde fueron enviados más policiales armados, ante la eventualidad de un motín.
Mientras el dispositivo de seguridad encendía la luz roja, funcionarios de la División Investigaciones de la Dirección de Cárceles continuaron recogiendo datos a velocidad de vértigo.
La información complementaria los llevó hasta el patio del módulo 3, donde estaban enterradas cuatro cuchillas de grandes dimensiones, tipo dagas. A sólo dos metros, también enterrados, fueron hallados dos pasamontañas y gran cantidad de precintos que los delincuentes usan habitualmente a manera de esposas para inmovilizar a sus víctimas o en la toma de rehenes.
Los investigadores aún no saben los propósitos de los reclusos que estaban haciendo acopio de las armas y de los elementos para dominar guardias, aunque evidentemente sospechan que estaban preparando un motín de envergadura para posibilitar la fuga de un número indeterminado de presos.
El inspector Enrique Navas al referirse a los hallazgos en el establecimiento carcelario con mayor población reclusa, no dudó en señalar «eso es corrupción, siempre hemos sido claros en que no tenemos sacerdotes en nuestras filas».
Ahora bien, dicha afirmación está acompañada de una serie de investigaciones que alcanzan a varios funcionarios penitenciarios y a un número indeterminado de reclusos, pues los «informantes» además de decir dónde estaban escondidas las armas, también aportaron nombres.
Una fuente de la Dirección Nacional de Cárceles no dudó en señalar que varios de los reclusos implicados en el ingreso de las armas y elementos para promover un motín «serán trasladados al Penal de Libertad, en un periquete».
Un enojo anterior
Horas antes, con motivo del inicio de las clases para algunos reclusos en el propio Compen, el inspector Navas (que en los últimos tiempos había mantenido un bajo perfil) se quejó públicamente de la actitud asumida por el comisionado parlamentario para la situación carcelaria, Alvaro Garcé. Se recordará que Garcé se refirió a la utilización abusiva de armas de fuego cargadas con balas de goma en el Penal de Libertad. En respuesta, Navas comentó «mucho después de que la noticia recorrió los medios, el comisionado me llamó para ponerme al tanto. Bajo ningún punto de vista voy a culpar a funcionarios policiales hasta tanto se realicen las investigaciones que están ordenadas. No voy a ignorar la presunción de inocencia de mis efectivos hasta que se pruebe lo contrario, en caso contrario sobreviene el caos y los presos se adueñan del Penal de Libertad, como ya ha pasado».
Navas fue más firme aún al señalar «las órdenes para utilizar munición no letal, reconocida por la ONU, las doy yo. Por el momento no voy a dar ninguna orden en contrario, por más que el comisionado lo pida o recomiende, porque de esa manera se está enjuiciando a los policías sin escuchar sus testimonios».
Agregó el jerarca «si hubo excesos en el uso de ese tipo de munición no letal, lo veremos. Pero digo públicamente que tienen la orden mía de utilizarla porque es un recurso válido y, por lo general, en un establecimiento de máxima seguridad como el Penal de Libertad, es casi el único recurso para evitar que se afoje la disciplina».
Navas explicó que el Libertad se está viviendo un momento muy especial por el reciente realojo de los 24 presos más peligros del penal. *
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