Estiman que los 4 peligrosos rapiñeros fugados de la prisión de Maldonado ya salieron del país
La planificada fuga se produjo en el entorno de la hora 22.30 del sábado, pocos minutos antes del preciso momento en que cada día se hace el recambio de la guardia del penal.
Según la información en poder de éste corresponsal, no se trató de un hecho circunstancial ni improvisado por la forma en que se gestó, para el que no se descarta haya habido apoyo logístico desde el exterior.
Uno de los cuatro rapiñeros fugados, tenía conocimientos de electricidad; incluso ya había realizado algunas tareas de mantenimiento y reparación dentro del establecimiento. El sujeto puso en riesgo su propia vida al ingresar a la subestación de Ute que provee de energía al penal, donde provocó la caída total del sistema eléctrico a la hora mencionada.
No quedan dudas que todo estaba planificado, incluido el boquete efectuado en la pared del módulo de seguridad que ocupaban (junto a otros 20 internos), aprovechando el deterioro provocado por la anterior instalación de una cisterna. Desde allí y amparados por la oscuridad, rápidamente ingresaron a un pasillo que los condujo a donde previamente habían elegido un punto de los tejidos perimetrales, por el cual lograron ganarse en campo abierto, utilizando alguna herramienta apropiada.
Un guardia del penal, corrió rápidamente hacia la subestación y alcanzó a divisar una silueta en el tejido perimetral, por lo que inmediatamente dio el alerta a todos los puestos, desde donde se efectuaron algunos disparos intimidatorios que no pudieron evitar la fuga, aunque abortaron la posibilidad de un escape masivo.
Son pesados
Los cuatro fugados son rapiñeros que protagonizaron distintos hechos desde el año 2002 hasta hace 15 días, y al menos dos de ellos son considerados «pesados» en la interna carcelaria y policial.
El más peligroso es Alejandro Gabriel Imbríaco (36) quien se encontraba en prisión desde el 25 de enero de 2002. Por aquel entonces, el sujeto se encontraba fugado, y se había tiroteado con la policía en la puerta misma de la seccional 3ª de Pan de Azúcar, y fue atrapado herido solo unas cuadras más adelante. Aquel sonado caso motivó una profunda preocupación en la población de la entonces apacible ciudad porque en medio del tiroteo, un proyectil ingresó por el ventanal de una finca ubicada en la esquina de las calles Félix de Lizarza y Washington Quintela donde los dueños de casa se encontraban mirando televisión. Nunca se dieron a conocer detalles de aquel hecho, y ni siquiera se informó si el balazo había partido del arma de un policía o de la del delincuente.
Alejandro Gabriel Imbríaco, purgaba pena en la cárcel de Las Rosas, imputado de auto evasión, rapiña, receptación, hurto, retención de moneda falsa, dolo, y atentado.
Otro de los fugados es Rúben Darío Bobadilla (33), recluido por dos delitos de hurto en reiteración real desde el 27 de setiembre del año pasado.
Los otros dos rapiñeros, estaban recluidos por delitos cometidos entre principios de enero y fines de febrero de éste año. Uno de ellos es Luis Alberto Massa Berrueta (27), procesado con prisión el 7 de enero último, imputado de un delito de rapiña y un delito contra la propiedad. El restante, Juan Carlos González Bergunchelli (40), fue procesado hace poco menos de dos semanas, el 25 de febrero último, por un delito de rapiña, luego de ser extraditado desde Argentina, como autor del asalto y copamiento perpetrado contra el casino estatal del balneario de Piriápolis hace 11 años.
¿Cómo escaparon?
La policía de Maldonado, que inmediatamente procedió a cerrar las fronteras departamentales, tiene la certeza de que todo estaba planificado y que algún vehículo esperaba a los delincuentes en cercanías de la cárcel para evacuarlos rápidamente. No quedan dudas que hubo ayuda externa y en ese marco se presume que todo fue planificado por Juan Carlos González Bergunchelli, quien cuenta con el poder económico suficiente como para organizar un operativo de esa magnitud.
A pesar de las intensas batidas realizadas en distintos puntos del departamento, incluyendo varios allanamientos en Maldonado y San Carlos, en barrios donde están detectados algunos «aguantaderos», no surgieron noticias de los escapados. Es más, se presume que uno o varios de ellos ya estén fuera del país. Por otra parte, la tarde del domingo fueron hurtadas dos camionetas en el área de Maldonado y Punta del Este, cuya autoría se le adjudica con relativa certeza a los cuatro peligrosos sujetos.
Mientras tanto ya se inició una profunda investigación, tendiente a saber como fue que se perpetró la fuga.
¿Porqué uno de los fugados tuvo acceso tan fácil a la subestación de Ute?; ¿porqué esas instalaciones que alimentan todo el establecimiento están dentro de su perímetro?; ¿porqué a esa hora de la noche, sobre las 22.30 un recluso no estaba en su celda?; ¿porqué no se pudo descubrir antes el boquete practicado en una pared del modulo de máxima seguridad?; ¿porqué todo el penal quedó sin energía eléctrica al momento de la fuga y no existen líneas de abastecimiento independientes?; y ¿por donde y de que manera lograron traspasar los cercos perimetrales y vallas de alambre?, son las interrogantes que se hacen los investigadores.
Desde el domingo, el superpoblado penal de Las Rosas cuenta con refuerzos policiales y es sometido a minuciosas revisaciones, para confirmar si la fuga pudo haber provocado un escape masivo de internos, lo que se abortó por el desconocimiento que algunos pueden haber tenido de los vericuetos de la edificación que, permaneció en la más profunda oscuridad por largo tiempo, y por el efecto disuasivo de los disparos efectuados por la guardia. *
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