Hinchas de Cerro y Nacional armados y drogados quisieron "ir a la guerra" pero fueron detenidos
Dentro del estadio se podía observar a grupos de jóvenes en ambos bandos que no paraban de fumar marihuana. Algunos, algo más arriesgados, aspiraban cocaína cubriéndose con las banderas del cuadro de sus amores. El clima candente del partido fue enfervorizando a las hinchas que de un lado y del otro amenazaban con «matar» al contrario. Como es costumbre en esta clase de partidos, decenas de policías se agruparon dentro y fuera del estadio para tratar de contener algún desmán que pudiera derivar en una batalla campal. Algunos hinchas intentaron ingresar visiblemente alcoholizados pero fueron detenidos por la Policía y retirados del estadio. Eso sí, lejos de regresar a sus hogares se quedaron caminando por las inmediaciones buscando piedras y hierros para atacar a la hinchada rival una vez finalizado el encuentro.
Adentro el clima no estaba mejor. Algunos hinchas exhibieron armas de fuego con la intención de amedrentar a sus rivales. La Policía los vio y se armó un plan de contingencia. Era obvio que no podían saltar sobre los hombres armados, porque estos podían reaccionar mal y abrir fuego a diestra y siniestra. Una verdadera red policial se tejió en torno a los más desacatados hinchas que bajo el mando de las drogas caminaban de un lado a otro de la tribuna dificultando el trabajo de los uniformados.
El partido culminó y el resultado (2 a 1 ganó Nacional) hizo enojar aun más a la hinchada de Cerro. Cuando la banda compuesta por el hombre armado y otros cuatro hinchas salió del estadio, la Policía comenzó a seguirlos de cerca. Pero uno de los cerrences advirtió la presencia policial y dio la voz de alerta al resto del grupo. Comenzó una verdadera caza en medio de los cientos de vehículos que estaban estacionados en las afueras del «Luis Tróccoli». Los cinco hombres intentaron deshacerse de las armas y las drogas arrojándolas al interior de un vehículo estacionado, pero los uniformados lograron armar un cerco y detenerlos.
El dueño del automóvil se mostró sorprendido por la actitud de los jóvenes que eligieron justo su vehículo para esconder las «evidencias». De todas formas y más allá de su sorpresa, la Policía también lo trasladó a la Seccional 24ª para tomarle declaración.
Mientras tanto a varias cuadras de distancia, casi sobre la ruta, un grupo de hinchas de Nacional atacó a dos hinchas de Cerro que caminaban tranquilos rumbo a sus hogares. Apesar de los golpes, los hombres lograron escapar -un poco- sanos y salvos. *
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