Alarmante índice de suicidios en Maldonado: todos hombres y en su mayoría habitantes de Piriápolis
En Maldonado, si bien públicamente ninguna autoridad o especialista ha alzado la voz a este respecto, en ciertos círculos se mira con expectativa y preocupación la seguidilla de hechos de este tipo que se han estado sucediendo en los últimos tiempos, y con mayor acento en la zona del balneario de Piriápolis: 4 en 50 días.
El departamento de Maldonado, a pesar de sus más de 150.000 habitantes permanentes y otros tantos miles que suelen aumentar la población en esta época del año fundamentalmente, no deja de ser «un pueblo chico donde todo se sabe».
Al menos esa es la sensación que se percibe en distintos ámbitos incluído el periodístico, donde si bien no se debe caer en la vanidad de afirmar que se sabe todo, al menos por la propia tarea que se desarrolla se tiene acceso a mucho más que un vecino común.
Las causas y detonantes para estas situaciones, seguramente también sean motivo de análisis de especialistas porque abruma la disparidad de los casos, por más que hay puntas para investigar que tienen algo en común.
Por ejemplo el hecho de que todos los casos registrados en los últimos tiempos, involucren sólo a hombres; o desconcertantes como que no se ajustan a determinada franja de edad, y mucho menos a determinado status social.
Los casos de suicidio registrados en este departamento en lo que va del año 2006, han abarcado a personas de entre 20 y 70 años, todas del sexo masculino; profesionales, comerciantes, jóvenes trabajadores y personas con algunos antecedentes policiales.
Otro dato impactante es que mayoritariamente se apeló al ahorcamiento como método «para no fallar», al decir de un sicólogo consultado.
Ya van seis
Más allá de que la cifra que manejamos pueda no ajustarse exactamente a la realidad, ya que podría ser incluso superior en medida que algunos casos no sean conocidos para este cronista, desde el 1º de enero de 2006 al día de hoy, se han producido 6 casos de auteliminación: todos hombres, la mayoría en la zona de Piriápolis.
La seguidilla se inició entre el 6 y 7 de enero último. Primero fue el caso de un veinteañero que luego de ser buscado varios días por amigos y familiares de la pequeñísima localidad de Nueva Carrara, distante 20 kilómetros de Piriápolis, apareció ahorcado.
Luego fue el caso de un septuagenario, conocido comerciante del balneario de Piriápolis que se quitó la vida de un balazo.
El tercer caso se produjo a plena luz del día. Fue el 28 de enero, mientras en la explanada contigua al Pabellón de las Rosas desarrollaba un show la banda Once Tiros y se vivían las horas previas a una nueva edición de la prueba atlética Doble San Antonio.
En una tarde de calor agobiante, apareció también ahorcado un joven que, era muy conocido por vecinos y turistas por sus dotes de «mimo» en la vía pública.
Este como el caso del otro joven, habría denotado desavenencias sentimentales, mientras que no hay muchos elementos conocidos respecto al septuagenario.
El 13 de febrero, y para reafirmar el temor que tienen los supersticiosos de éste numero, otros tres hombres se quitaron la vida en distintas circunstancias.
Tres casos el mismo día, reiteramos: dos de ellos en la ciudad de Maldonado por causas que desconocemos y, el tercero también en el balneario de Piriápolis, un hombre de unos 30 años que registraba algunos antecedentes policiales se autoeliminó.
Sólo a modo de aclaración, hemos tomado los casos de este período de tiempo muy corto, de sólo 50 días, porque tienen que ver con lo transcurrido del nuevo año.
Porque el fenómeno tiene antecedentes anteriores y sólo como referencia en el tiempo, agreguemos que justamente en Piriápolis, un reconocido profesional médico poco después de atender a un paciente en su propia clínica, también se quitó la vida, ahorcandose en el mes de noviembre de 200 5. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad