El comando de la Jefatura capitalina ordenó a todas las reparticiones de la Dirección de Seguridad con sus 24 comisarÃas y de Investigaciones, elevar un informe sobre el número de menores infractores detenidos en los últimos meses.
A su vez, los encargados de las unidades ejecutivas deben detallar en ese documento los problemas logÃsticos que se crean en los procedimientos que involucran a adolescentes.
Es sabido que cuando se realizan detenciones de jóvenes, el personal actuante se debe ajustar a la normativa vigente y eso significa, según indicaron, descuidar el patrullaje preventivo en la ciudad.
Como ejemplo, se cita que todo menor que es arrestado, primero es conducido a un centro asistencial para ser examinado y esto demanda que una patrulla con vehÃculo incluido sea destinada a ese fin.
En caso de que se registren dos o más procedimientos similares con horas de diferencia, una comisarÃa podrÃa quedarse sin móviles con el consiguiente peligro que eso significa para la seguridad.
A su vez, se suma que no existen alojamientos acordes en las comisarÃas y por lo tanto tienen que ser colocados en lugares especiales mientras aguardan para concurrir ante la Justicia, con el consiguiente peligro de que escapen.
Y luego existe el problema de la disconformidad policial, ya que muchos funcionarios sostienen que son sometidos a escarnio público cuando deben declarar ante la Justicia, “porque un menor acusa de castigos solo para vengarse del agente aprehensor”. *
OTRAS NOTICIAS EN LARED21