Plan piloto: presos de Libertad trabajarán como obreros del Sindicato Unico de la Construcción
Entre dichos actores se encuentran instituciones y organismos como la Dirección Nacional de Cárceles, la comisión de DD.HH del Parlamento, el Mvotma, el Panes, el MSP, el MTOP, CEFA, MUFP, PIT-CNT, INDA, Kolping, CED FEUU, Cámara de Comercio, APU, Malas Compañías. Com, Codyt Inacri, Asoc. Defensores de Oficio, Sindicato de COME, Trabajadores de Unott, AEM, Grupo Cárceles, FEUU, Familiares de Reclusos, Liberados y el Sunca. Colaboran la IMM, el MEC, UTE, Antel, Ascot, Cutcsa, Daecpu, CX 12 y CX 30.
Cada uno de ellos, apoya de diversas maneras a los reclusos uruguayos con el fin de colaborar efectivamente en la reinserción social de los que están en condiciones de acogerse a la Ley de Humanización.
Una de las vertientes fundamentales de esta ayuda sin fines de lucro, la brinda el Sindicato Ãnico de la Construcción y Afines (Sunca), centrándose en el aspecto laboral y por tanto buscando caminos para que los presos puedan aprender un oficio, producir, comercializar esos productos y ganar dinero con ellos que les sirva, cuando salen, para no quedar absolutamente desprotegidos y sin recursos. Porque ese problema, muchas veces, los induce a volver a delinquir. El objetivo es: «conseguir que los presos devuelvan algo a la sociedad siendo agentes productivos, útiles, y no dañinos», dijo Ruben Pino, delegado de este Sindicato, en entrevista con LA REPUBLICA.
Pino enumeró lo que se ha hecho desde el pasado diciembre hasta la fecha en el Penal de Libertad, donde se comenzó a aplicar este proyecto de reinserción productiva, en calidad de Plan Piloto. «Primero nosotros (el Sunca) jugamos un partido de fútbol con ellos. Luego el 31 y 6 de diciembre llevamos 3 coches puestos por la Unott (Unión Nacional de Obreros del Transporte), transportando familiares de los reclusos hasta el Penal para que pudieran estar en las fiestas con ellos (…) también la Unot llevó regalos para los hijos de los presos.
Y lo próximo es que Tito Borjas (cuadro maragato), vaya al Penal a jugar otro partido; que Sociedad Anónima (mejor grupo de humoristas del Carnaval uruguayo), también haga allí un espectáculo, y que una murga vaya a Santiago Vázquez».
El arranque desde San José
La propuesta del Sunca es que en dicho establecimiento carcelario, que tiene como particularidad contener a los presos con delitos más graves del país, «es que los que estén interesados en trabajar y en condiciones de salir antes de cumplir toda su condena, beneficiados por la Ley, produzcan materiales para la construcción (…) Ladrillos, bloques, baldosas y cerramientos de madera y aluminio, para que este material sirva para fabricar viviendas de bajo costo dirigidas a familias carenciadas», detalló el delgado de los trabajadores de la construcción. Esto incluye particularmente a las familias de los propios presos y también a las de los guardiacárceles, que se encuentran muchas veces en situaciones muy lamentables y también de gran pobreza». Así el Sunca, de común acuerdo con los delegados de los presos que son los que eligen en realidad a los primeros que participarán de esta experiencia, «seleccionamos a los que están interesados». En una primera etapa, el número de presos que estarán trabajando serán de entre 50 y 60.
Actualmente, el Sunca está en la etapa de negociación con los Ministerios de Desarrollo y Vivienda y con el Piai (encargado de las compras del Estado), para poder canalizar los productos que se construyan.
Los presos en tanto, asesorados también por gente del Sunca, «trabajarán dentro del Penal construyendo los materiales. Y a nosotros nos interesa mucho también cuidar el aspecto humano. La gran mayoría de los reclusos ha mostrado una disposición al trabajo y mucho entusiasmo», dice Pino.
«Y ahora sólo falta empezar a trabajar»
La forma que hasta ahora han tenido los pasados gobiernos de conducir el sistema carcelario «no ha dado, obviamente, buenos resultados; los presos salen y vuelven a delinquir, en muchos casos porque no tienen más remedio porque cuando salen no tienen trabajo.
Por eso creemos que si tienen un oficio, una carrera de estudio dentro del Penal, pueden tener al menos una oportunidad de no volver a quedar marginados».
A los presos que trabajen se les pagará por su producción y el dinero que ganen lo podrán depositar en una cuenta bancaria a nombre de ellos mismos o de un familiar. «Hay muchísimos presos que tienen muchos años ahí dentro y salen a buscar trabajo pero nadie se los da y las puertas vuelven a cerrarse para ellos y entonces vuelven a delinquir».
Por otro lado, asegura el entrevistado, «una gran parte de los presos quieren mejorar su calidad de vida dentro del propio Penal».
Entonces, la organización y necesidades para poner el marcha el Plan Piloto, ya están.
«Y ahora sólo falta empezar a trabajar», concluyó Pino. *
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