A culatazo limpio: policías de Maldonado en la mira por violenta agresión a un hombre
Ayer ingresó al Juzgado de Paz de la 5ª Sección a cargo de la doctora Santoro, con sede en la ciudad de Piriápolis, una denuncia contra policías de la Seccional 5ª de balneario Solís. La difícil trama del caso, seguramente desembocará en profundas investigaciones en la Justicia Penal de Maldonado, para establecer o deslindar responsabilidades de las partes intervinientes.
El hecho tuvo lugar el pasado sábado 4 de febrero, cuando en horas de la tarde tres efectivos de la citada comisaría, procedieron a detener a un hombre de 42 años que, ahora acusa a los agentes de haberle propinado una brutal golpiza, mientras que otras fuentes, confirmaron a este matutino que el hombre huyó en su vehículo y luego se desacató y debió ser reducido por la fuerza.
Carlos Daniel Baliero Cabrera es un hombre de trabajo que no tiene antecedentes; estaba casado y tiene un hijo de 22 años, aunque desde el mes de noviembre del año pasado está separado de su esposa, luego de un matrimonio de 24 años. Allí aparentemente comienzan los problemas, porque, según la madre de Baliero Cabrera, una vecina (que vive a dos cuadras) comenzó a realizarle llamadas alertándolo que sería denunciado por agredir a su esposa.
El 23 de noviembre del año pasado, la Policía estuvo en el domicilio de este hombre, cuando su mujer ya había abandonado el hogar, aparentemente con intenciones de interrogarlo por las supuestas agresiones de que había sido objeto su mujer. «Lo sacaron a lo perro de su camioneta», narró Gladys Cabrera.
Posteriormente en el mes de diciembre, pocos días antes de Navidad, la mujer de Baliero Cabrera fue a su ex domicilio acompañada por la Policía y un hermano suyo, para retirar todos sus efectos personales y documentación, «sin orden de juez, sin nada los policías se metieron adentro de la casa», dijo Gladys Cabrera.
Posteriormente se dieron los hechos del pasado 4 de febrero. Según Gladys Cabrera, su hijo Carlos Daniel, intentó ponerse en contacto con su ex esposa para saber algo del hijo de ambos de 22 años, «que ahora está peor que nunca, anda con malas juntas, se desaparece los viernes y viene los lunes, no se sabe en qué anda metido».
Carlos Daniel Baliero fue hasta balneario Solís donde vive su ex mujer pero no encontró ninguna respuesta por lo que decidió seguir el ómnibus que ella abordó, terminando en un bar de la pequeña localidad de Gregorio Aznárez. «Indignado porque no lo atendía siguió atrás del ómnibus pero no con mala intención de lastimarla ni nada, si él no es un asesino, si es un pobre trabajador», aclaró la madre. Desde Gregorio Aznárez fue que la mujer lo denunció ante la Policía por lo que se dispuso el envío de un móvil con tres efectivos desde la Seccional 5ª de balneario Solís.
Se dio a la fuga
Aquí también aparecen versiones contradictorias, porque mientras la madre de Baliero Cabrera, si bien reconoce que su hijo con la excusa de correr su camioneta disparó para su casa de Cerros Azules, otras fuentes indicaron que estaba alcoholizado y que en realidad eludió la presencia policial y estuvo a punto de arrollar a un policía. «El delito que hizo fue hacerles el cuento que quería entrar más la camioneta (frente al bar) para adentro y escaparse para acá, para su casa, nada más que para traer la camioneta para su casa», reconoció la madre.
Pero lo cierto es que allí se desató una persecución de poco menos de 10 kilómetros que culminó en la casa de Carlos Daniel Cabrera en Cerros Azules, donde apenas estacionó lo abordaron los tres policías.
«Llovía a cántaro, lo agarraron a punta de revólver, le dieron un culatazo en la cabeza, tiene un golpe en la cabeza, en las costillas», aseguró la madre del hombre. Sin embargo las otras fuentes consultadas por este caso, remarcaron que Baliero Cabrera volvió a resistirse a ser detenido, se desacató y los policías no tuvieron otra alternativa que usar la fuerza. Asimismo, fueron los mismos policías quienes inmediatamente lo trasladaron para realizarle un test de alcoholemia y dar vista a un médico como corresponde en estos casos.
La denuncia contra los tres policías de Solís ingresó la víspera aunque LA REPUBLICA pudo saber que en la sede judicial de Piriápolis ya estaban enterados del caso, e informados de todo lo que había ocurrido antes con este destrozado matrimonio. Incluso de las actuaciones llevadas a cabo por la Policía el pasado sábado 4, las que, se encuadrarían en acciones que pueden ser confusas cuando una persona se resiste a ser detenida o se desacata, pero que no configurarían el delito de abuso de autoridad y agresión. *
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