La Intendencia de Rivera se hizo cargo de los gastos de sepultura y la Justicia pidió examen de ADN

Policías brasileños ejecutados por la mafia están enterrados como "indigentes sin identificación"

El asesinato que conmocionó la frontera Rivera-Livramento muestra una nueva faceta que exige coordinación de las legislaciones de los dos países. Los policías fueron encontrados tres meses después de haber sido ultimados. Sus cuerpos estaban relativamente conservados debido a que se los enterró con un tipo de cal que contribuyó decisivamente. De todas formas el aspecto de los cadáveres era macabro. Las autoridades decidieron evitarle un choque emocional a los familiares, evitando que éstos los reconocieran.

La seguridad de que son ellos, proviene solamente de uno de los cómplices que los enterró. Sin vacilaciones, condujo a la Policía al lugar, en un monte de eucaliptos próximo a la ciudad de Rivera, donde efectivamente estaban los cuerpos.

 

Hay certeza policial de que son ellos

Pero la Justicia uruguaya necesita un reconocimiento, es decir otro tipo de testimonios. Suelen ser tres los más frecuentes: el testimonio de los familiares, examen de la dentadura por profesionales y examen de ADN. Se evitó el reconocimiento por parte de los familiares, se hizo el examen dental y se inició el examen de ADN.

Mientras tanto, según el informe del diario A Plateia, el abogado de la defensa solicitó a la Justicia una prueba científica que identifique los restos encontrados, (ADN).

Este tipo de pruebas demora pero, al decir de la cónsul brasileña en Rivera «todo examen científico tiene principio y tiene fin. Entonces le pedí por escrito al juez Rottas que indique la fecha, pero hasta ahora no he recibido respuesta».

La cónsul Ana Lilia Beltrame, que siguió el caso desde su postura diplomática, ya que se trataba de ciudadanos brasileños, explica que en la morgue de Rivera no hay forma de conservar los cadáveres mientras se hacen los exámenes que solicita la Justicia, tampoco la hay en Livramento.

Entonces, los calores aceleraron la descomposición tornando una situación insostenible. Se decidió darles una sepultura «provisoria», aún con la posibilidad de que se le hiciera algún tipo de examen.

Se explicó que el plazo legal de 15 días del certificado de defunción expedido por el médico forense está vencido y ya no es posible identificarlos por algún familiar y sólo resta esperar la prueba de ADN.

La Intendencia de Rivera les dio sepultura en el sector de indigentes del Cementerio Central y señaló los nichos con la inscripción NN 1 y NN 2. Se dejó constancia en los expedientes respectivos que la identidad de los mismos depende de un trámite judicial. La cónsul brasileña en Rivera entiende que fue un error no haber permitido que la familia los identificara. «Ahora se prolonga esta situación que es penosa para la familia».

En hechos policiales que se han vivido en la ciudad de Rivera, este tipo de examen ha demorado más de dos meses. En este caso se le suma una demora más, la Feria Judicial. La Feria se extiende durante 40 días durante los cuales los jueces actúan sólo en casos puntuales que acontezcan en el período referido. Por lo tanto, en caso de que el resultado del examen se conozca antes, se deberá esperar los 40 días de feria judicial que da comienzo el próximo lunes.

Luego del fallo de la Justicia seguirá el estudio de los expedientes por parte de los abogados de la defensa, en torno a las declaraciones de los implicados y el argumento usado por el juez.

En tanto, el asesino a sueldo brasileño, Guimaraes, continúa con paradero desconocido y pese a que la Policía lo buscó intensamente en la zona del Buceo no fue posible detectar indicio alguno, al tiempo que la policía brasileña tiene pendiente una orden de captura contra él que ha sido caratulada como «de máximo interés». *

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